AGENCIAS
JERUSALÉN.- Israel lanzó misiles contra supuestos objetivos de Hamas en Gaza y fuentes de seguridad dijeron que estaban planeando incursiones contra líderes militantes, luego de un doble ataque suicida con bombas a una de las instalaciones más estratégicas de Israel.
El primer ministro Ariel Sharon canceló una cumbre de paz con los palestinos, luego de las explosiones del domingo que mataron diez personas en el fuertemente custodiado puerto de Ashdod. Este ataque generó más dudas sobre la vulnerabilidad del Estado judío.
Fuentes de seguridad dijeron que la respuesta aérea de Israel, que destruyó con misiles dos fundiciones de metal identificadas por el Ejército como sitios donde se fabricaban armas para los militantes, será seguida de represalias más duras.
Los últimos atentados de los militantes fueron los primeros ataques mortales contra un objetivo estratégico israelí en más de tres años de violencia.
Tanto los israelíes como los palestinos dejaron en claro su intención de atacar para poder declarar la victoria después de la planeada evacuación de los asentamientos judíos en la Franja de Gaza, una iniciativa de Sharon.
“Habrá muertes selectivas y otras medidas. El tiempo depende de la información de inteligencia. Los objetivos serán los más importantes”, dijo una fuente de seguridad.
La misma fuente señaló que no se descarta un ataque al jefe espiritual del grupo Hamas, Sheikh Ahmed Yassin. El clérigo confinado a una silla de ruedas resultó ligeramente herido en una incursión aérea a Gaza en septiembre, cuando se reunía con otras altas figuras de Hamas.
Los palestinos consideran los ataques como asesinatos promocionados por el Estado. En tanto, los israelíes dicen que actúan en defensa propia.
En un clima cada vez más tenso, el ministro del gabinete derechista israelí, Yisrael Katz, renovó el llamado para la expulsión del presidente palestino, Yasser Arafat una iniciativa considerada casi imposible por la oposición estadounidense.
El grupo militante islámico Hamas, y la Brigadas Mártires de Al Aqsa, que forman parte de la facción Al Fatah de Arafat, se adjudicaron la responsabilidad conjunta del ataque, al decir que era en venganza por la muerte reciente de militantes en operativos israelíes.
Pequeño radical
La Policía de Frontera de Israel interceptó ayer a un menor palestino que trataba de pasar un puesto de control militar en la ciudad cisjordana de Naplusa con un bomba de gran potencia en el interior de un bolso.
Los hechos ocurrieron este mediodía en el paso de Haware, en la ciudad de Naplusa, según fuentes de la seguridad israelí.
El menor, de sólo diez años, se hallaba con otros chicos en edad escolar y además del bolso con la bomba, que pesaba entre cinco y siete kilos, llevaba otros dos bolsos.
Fue una agente de la Policía la que se percató de que el niño llevaba tres bolsos y de que de uno de ellos sobresalían unos cables.
Tras revisar el bolso y detectar un teléfono celular adherido al material explosivo, artificieros de la Policía de Fronteras detonaron la bomba de forma controlada.
La emisora “La voz de Israel” informó de que el niño dijo a los agentes que lo interrogaron que individuos desconocidos le ofrecieron una gran suma de dinero por pasar el bolso al otro lado del retén.
La Policía israelí buscaba esta tarde al individuo que debía recibir el artefacto del otro lado del control militar, de donde le hubiera sido relativamente fácil llegar a territorio israelí.
Las fuentes dijeron que no es esta la primera vez que las milicias palestinas usan a menores de edad y a mujeres para este y otro tipo de “misiones.