Según el estudio, las mujeres que tomaron entre dos a cinco aspirinas a la semana tenían un once por ciento menos de probabilidades de desarrollar la enfermedad.
Nueva York, (EFE).- El uso durante años de altas dosis de aspirina, otros analgésicos y antiinflamatorios, como el ibuprofeno, disminuyen considerablemente el riesgo dado a conocer hoy.
Millones de personas toman lo que se considera dosis estándar de aspirina -una tableta de 325 miligramos- cada día para la prevención o como complemento en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
Otros pacientes toman aspirina en dosis menores para dolores crónicos.
"Nuestro estudio encontró que el uso a largo plazo de la aspirina protege contra el cáncer invasivo colorrectal, pero sólo en niveles de dosis considerablemente más altos que los que se usan para la prevención de males cardiovasculares", explicó Andre Chan, del Hospital General de Massachusetts, quien encabezó la investigación.
El estudio
El informe fue elaborado por un grupo de investigadores médicos del General Hospital, del Brighman y del Women's Hospital de Massachusetts y del hospital de la escuela de medicina de la Universidad de Harvard, y se basó en el seguimiento de 82 mil 911 mujeres entre los años 1980 y 2000, de las cuales 962 desarrollaron cáncer de colon.
El estudio determinó que las mujeres que tomaron entre dos a cinco aspirinas a la semana tenían un once por ciento menos de probabilidades de desarrollar la enfermedad.
Este porcentaje aumentaba al 22 por ciento si tomaron entre seis a catorce aspirinas semanales y a un 32 por ciento con más de catorce aspirinas semanales.
Las mujeres que tomaron más de catorce aspirinas a la semana durante 20 años disminuyeron su riesgo de desarrollar cáncer de colon en un 53 por ciento, efecto similar al conseguido con dosis equivalentes de ibuprofeno y otros analgésicos y antiinflamatorios que no poseen corticoides.
El estudio no encontró efectos positivos en referencia al cáncer de colon derivados del uso de acetaminofén, otro popular analgésico.
El director del estudio, el doctor Andrew Chan, señaló no obstante que el uso de la aspirina u otros analgésicos en tan altas dosis presenta riesgos de provocar afecciones gastrointestinales con sangrados estomacales o intestinales.
Según el investigador, por cada uno o dos casos de cáncer de colon que se evitan con el uso de estos medicamentos se producen cerca de ocho casos serios de sangrados intestinales.
El doctor Chan estima que el uso de la aspirina para prevenir cáncer de colon requeriría de dosis mucho más elevadas que las recomendadas para prevenir los ataques cardiacos, que implican la ingesta de cerca de 80 miligramos diarios de aspirina, menos de un cuarto de la dosis utilizada para tratar un dolor de cabeza.