AGENCIAS
ESTOCOLMO, SUECIA.- Knut Ahnlund, uno de los 18 miembros de la Academia sueca de la Lengua, institución que concede el Nobel de Literatura, anunció ayer su renuncia porque la concesión del galardón en 2004 a Elfriede Jelinek lo ha desprestigiado.
En un extenso artículo publicado ayer en el periódico Svenska Dagbladet, Ahnlund rompe por primera vez el silencio obligado a los miembros de la academia acerca de los premiados y descalifica duramente a la escritora austriaca, aparte de cuestionar que la mayoría de sus compañeros haya leído un “trocito” de sus obras.
La Academia sueca, que dará a conocer el Nobel de literatura mañana jueves, está conmocionada por la renuncia de Ahnlund.
“El premio Nobel del año pasado no sólo ha causado un daño irreparable a todas las fuerzas progresistas, sino que ha confundido la visión general de la literatura como arte”, escribió Knut Ahnlund en el diario Svenska Dagbladet. “Después de esto, no puedo permanecer en la Academia sueca, ni siquiera formalmente. Desde ahora me considero un marginado”.
Ahnlund, de 82 años y uno de los estudiosos de la literatura más prestigiosos en Suecia, considera que la elección de Jelinek causó “un daño irreparable en el prestigio del premio” y pone en cuestión el criterio de la academia.