HISTORIAS DE LA CREACIÓN DEL MUNDO
En tiempos del Antiguo Testamento solía Dios inventar castigos espantosos para los humanos. Hacía llover fuego sobre ellos; mandaba un ángel que matara a todos los hijos primogénitos; enviaba terribles plagas de langostas o convertía en sangre las aguas de los ríos. Ni Sade mostró nunca tal sadismo. Y es que en aquellos tiempos Dios no tenía madre. Cuando la tuvo se volvió amoroso, y a partir de entonces su misericordia fue mayor que su justicia.
Pero volvamos a los antiguos tiempos. Envió Dios el diluvio para castigar los pecados de los hombres. Sólo salvó a unos cuantos a fin de preservar la especie de los pecadores y poder seguir inventando más castigos.
Sin embargo al terminar el diluvio Dios puso en el cielo un arco iris como signo de reconciliación y paz. Pero esa paz y esa reconciliación se han dado a medias nada más. Por eso el arco iris es solamente un arco, y no un círculo completo. Cuando haya plena armonía entre Dios y los hombres el cielo se llenará con un hermoso círculo iris, que será como una aureola de santo sobre el mundo.
¡Hasta mañana!...