REUTERS
MOSCÚ, RUSIA.- Rusia y Ucrania llegaron a un acuerdo ayer con respecto a su amarga disputa por el gas, un conflicto que afectó a la provisión de Europa durante dos días y generó dudas sobre la fiabilidad de Moscú como fuente segura de abastecimiento.
El acuerdo se produce pocas horas antes de unas conversaciones de emergencia de la Unión Europea para discutir las preocupaciones sobre la estabilidad de la oferta de energía, incluyendo la de Rusia, que también es el segundo mayor exportador mundial de petróleo.
El entendimiento entre Moscú y Kiev calma la tensión entre los dos vecinos ex soviéticos. La disputa escaló cuando el monopolio estatal de gas de Rusia, Gazprom, cortó el suministro a Ucrania para reforzar su exigencia de un aumento -de cuatro veces más- en el precio del gas enviado a ese país.
El acuerdo también debería tranquilizar a los consumidores europeos, que dependen de Rusia para cubrir un 25 por ciento de sus necesidades de gas. Por un período breve, varios países de Europa se vieron afectados por una marcada baja en la presión de los gasoductos que llevan el gas siberiano hacia el oeste, a través de Ucrania.
?Hemos alcanzado un acuerdo final?, dijo el presidente ejecutivo de Gazprom, Alexei Miller, en conferencia de prensa en Moscú, después de mantener conversaciones de emergencia con funcionarios ucranianos. ?Este acuerdo asegurará una provisión estable para Europa?. Si bien aún no se conocían los detalles, Miller dijo que el acuerdo a cinco años estaba vigente a partir del primero de enero, y se basaba en un precio de 230 dólares por mil metros cúbicos de gas.
Eso representa un incremento enorme desde los 50 dólares que había estado pagando Ucrania, un valor subsidiado que había quedado de la era soviética.