Por Fernando Santoyo Tello
El Siglo de Torreón
TORREÓN, COAH.- El año pasado en la muestra internacional de cine se nos presentó una cinta emotiva y muy bien hecha, una película europea de nombre: Sólo Contra Sí Mismo, ese filme de muy buena manufactura fue realizado por el director sueco; Mikael Hafstrom.
Pero este director tenía en su filmografía un thriller que salió antes de la mencionada en el continente europeo, llamado: Strandvaskaren, el cual era sobre un asesino serial que acecha una escuela, por esas dos cintas en particular es que este talentoso director sueco fue llamado por Hollywood para entrar a las grandes filas.
Su debut, una película de suspenso demasiado convencional, pero no por eso aburrida o mala, al contrario, Descarrilados, nombre de su primera película de industria, es un competente thriller que mantiene al espectador atento en sus casi dos horas de duración.
Lo malo es que imposible halagar esta película sin mencionar también sus abundantes fallas; por ejemplo, es demasiado predecible, pero su éxito no depende de innovar o sorprendernos, sino de sumergirnos en las experiencias de su protagonista. La trama es poco creíble, y constantemente bordea en lo absurdo, pero la tensa dirección y el dinámico ritmo nos hacen aceptar las ridículas situaciones que relata el argumento en vías a una resolución que es demasiado conveniente.
En la historia se sigue un tenso periodo en la vida de Charles Schine (Clive Owen), un hombre de familia con serios problemas en su trabajo que conoce casualmente a Lucinda Harris (Jennifer Aniston) a bordo de un tren y, luego de un par de conversaciones, deciden engañar a sus respectivas parejas. Pero cuando finalmente reúnen el valor de ir juntos a un barato hotel se desencadena una serie de eventos que cambiará sus vidas para siempre.
Lo más predecible de la película son las aparentes vueltas de tuercas sorpresivas que tiene la trama, estos giros en el guión son totalmente anunciables y todo aquel espectador que haya visto más de 50 filmes de este género los adivinará, la verdad no es muy difícil imaginarse hacía dónde se dirige la historia y el suspenso de ésta.
Pero gracias a que la dirección del sueco Mikael Hafstrom es sólida y precisa, llevándonos por los enredos de la historia a vertiginosa velocidad, en parte para acentuar el suspenso y en parte para obligarnos a ignorar sus más absurdos puntos. Sin ser realmente una cinta de acción, ésta mantiene una atmósfera de urgencia y tensión que muchas películas intentan alcanzar sin éxito, pero que Hafstrom consigue sin sacrificar el arco dramático del protagonista ni las emociones que experimenta. En cuanto a la lógica, bueno, siempre se requieren ciertos sacrificios.
Las actuaciones son convincentes y sobre todo es interesante ver a la guapa Jennifer Aniston en un papel diferente a los que nos tiene acostumbrados, pero quienes realmente se llevan la película son Vincent Cassel (en un papel mucho más contenido a los que suele interpretar) y Clive Owen, ambos con papeles diametralmente opuestos pero que guardan una conexión y una complicidad que al final se puede apreciar, esto debido a los actos cometidos por los dos personajes.
También merecen mención los cantantes de rap RZA y Xibit, ya que realizan un trabajo muy decente en papeles secundarios que podrían haber sido clichés, pero que adquieren nueva identidad con el respaldo de estos actores.
En conclusión, esta cinta es un thriller bastante cumplidor pero que en realidad cuenta con algunas fallas, sobre todo en el aspecto narrativo en cuestión de lógica, pero eso no le quita que la historia tiene cuando menos la gracia de entretener al público, sin duda es mejor que muchas cintas del género que han salido en los últimos años y que mejor me abstengo de decir sus nombres por el simple hecho de que no se merecen ni que las recuerde.
Título original: Derailed.
Elenco: Clive Owen, Jennifer Aniston, Vincent Cassel, RZA, Xibit.
Director: Mikael Hafstrom.
Calificación: ***
En dos palabras: predecible y entretenida.
Mínimo * Máximo*****