EL SIGLO DE TORREÓN
Sin duda, los postres endulzan la vida de todo aquél que los prueba. A Ana Karina Santibáñez de Berlanga le gusta la cocina de sobremanera y los postres son sus mejores aliados, desde jovencita comenzó a elaborar algunos de éstos.
Cuando conoció a su novio Gerardo Berlanga Gotés (hoy su esposo) supo que era fiel seguidor de los postres, así es que en fechas especiales le obsequiaba uno que otro pastelillo. Desde entonces, empezó su andar en el arte culinario y precisamente porque sabemos que hace de ellos una delicia real, le pedimos nos ofreciera una receta que se pueda disfrutar especialmente en este Verano.
La necesidad de endulzar el paladar después de una deliciosa comida, o mientras se convive con nuestras personas queridas, se va engrandeciendo con el arte culinario de postres, los que además de resultar deliciosos, son verdaderas obras por la creatividad de su creador para decorarlo.
PIE DE CHOCOLATE
Este postre se recomienda para toda ocasión, es excelente opción para una comida o cena, es ligero y además fresco, ideal para el clima de Torreón. Se sugiere para 14 personas aproximadamente, su elaboración es muy sencilla y el costo es medio.
Ingredientes:
-400 gramos de galleta oreo de chocolate.
-1 ½ barra (135 gramos) de mantequilla derretida.
-2 tazas de chocolate en polvo de la marca deseada.
-1 lata de leche evaporada.
-2 sobres (de siete gramos cada uno) de gelatina sin sabor.
-2 cuartos de crema líquida.
-1 taza de agua.
Procedimiento
Se muele la galleta de chocolate y se revuelve con la mantequilla para formar una pastita suave y con ella se cubre el fondo y los lados de un molde con base extraíble. Por aparte, en una ollita se pone a hervir la gelatina sin sabor con la taza de agua. Inmediatamente después de que hirvió, se agrega la leche evaporada y el polvo de chocolate, el cual se calienta sin dejar que hierva y más tarde dejar que la mezcla se enfríe.
Por aparte, se bate la crema líquida hasta que esponje y quede durita, para enseguida envolverla con la mezcla de chocolate que para ese entonces ya debe estar fría; vaciar todo a la costra de chocolate e introducirla al refrigerador hasta que cuaje. Desmoldar con cuidado, adornar con crema batida y azúcar glas al gusto, o nuez, almendra o con chocolate rallado.