REACCIONES| PREOCUPA QUE SE PUEDAN VIOLENTAR LOS DERECHOS HUMANOS.
El canciller mexicano Luis Ernesto Derbez, rechazó que el envío
de elementos de la Guardia Nacional a la frontera con México sea militarización.
Washington, (EFE).- Hasta seis mil soldados de la Guardia Nacional de EU quedarán desplegados en la frontera con México dentro del plan anunciado por el presidente George W. Bush, quien admitió que las autoridades no controlan totalmente la zona.
En un discurso sobre inmigración, el primero que el presidente dirige a la nación sobre ese tema desde el Despacho Oval y que duró 17 minutos, el presidente expuso una estrategia de cinco puntos para crear un sistema "seguro, ordenado y justo" y resolver "los problemas creados por la inmigración ilegal".
Esta propuesta combina un endurecimiento de la seguridad en la frontera -en un guiño a los conservadores del Partido Republicano, que reclaman medidas tajantes- con un programa de trabajadores temporales, y el reconocimiento de que hay que encontrar una solución para los cerca de doce millones de inmigrantes indocumentados que se calcula que viven en EU.
El primer aspecto, declaró el presidente, es "asegurar la frontera". "Aún no tenemos un control completo de la frontera, y estoy decidido a cambiar eso", aseguró Bush.
Para ello, pidió más fondos al Congreso, donde se negocia un fondo de urgencia de mil 900 millones de dólares que se destinará a "una mejora drástica en la dotación de personal y de tecnología" en la frontera, dijo.
Así, para finales de 2008 se quiere aumentar en seis mil el número de agentes de la Patrulla Fronteriza, el organismo encargado de la vigilancia en la zona limítrofe.
Mientras se preparan estos agentes, se desplegará en la frontera el mismo número de soldados de la Guardia Nacional, que permanecerán allí un máximo de dos años.
Según ha explicado la Casa Blanca, el plan prevé reducir a tres mil el número de soldados el segundo año.
Tanto el presidente en su discurso como los funcionarios de la Casa Blanca en una rueda de prensa insistieron en que no se trata de una "militarización de la frontera", un temor expresado por México.
"México es nuestro vecino y nuestro amigo. Seguiremos cooperando para mejorar la seguridad a ambos lados de la frontera", insistió el presidente.
Con el mismo fin de dar tranquilidad, Bush agregó que los soldados tendrán como misión auxiliar a la Patrulla Fronteriza en el manejo de sistemas de vigilancia, el análisis de inteligencia, la instalación de barreras, la construcción de carreteras para las patrullas y el adiestramiento.
En ningún caso participarán en tareas de detención, que "corresponderán a la Patrulla Fronteriza", afirmó el presidente.
Al tiempo que se endurecen las medidas fronterizas, Bush reconoció que es necesario resolver la situación de la población indocumentada en EU.
La deportación masiva, aseguró, "no es sensata ni realista", pero la "amnistía" generalizada tampoco.
Quienes lleven aquí un cierto tiempo podrán optar por una vía hacia la ciudadanía -"no automática", advirtió- si pagan una multa y sus impuestos, demuestran que mantienen un trabajo desde hace años y aprenden inglés.
Los restantes, o quienes deseen llegar ahora a EU, podrían acogerse a otro de los puntales del plan de Bush, un programa de trabajadores temporales que, como ha dicho en otras ocasiones, responderá a las demandas del mercado laboral y ayudará a los inmigrantes en el sustento de sus familias.
Según la Casa Blanca, Bush planeaba el discurso desde hace cerca de un mes pero decidió pronunciarlo hoy para coincidir con la reanudación en el Senado del debate sobre la reforma migratoria.
La propuesta de Ley que contempla el Senado coincide a grandes rasgos con lo expuesto hoy por Bush porque combina el endurecimiento de la seguridad con un programa de trabajadores temporales y la regularización de los inmigrantes clandestinos que lleven más tiempo en el país.
La medida que apruebe el Senado tiene que ser armonizada con la que ya aprobó la Cámara de Representantes en diciembre y que hace hincapié de manera exclusiva en el endurecimiento de las normas, sin una vía de regularización para los "ilegales".
La oposición demócrata expresó su escepticismo con la propuesta de Bush.
"Debemos proteger nuestras fronteras pero la militarización es una respuesta desesperada del presidente por las fallidas políticas de un Congreso dominado por los republicanos", opinó la líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
DESCARTA DERBEZ MILITARIZACIÓN
El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, rechazó que el envío
de seis mil elementos de la Guardia Nacional estadounidense a la frontera con México sea militarización.
En entrevista en el noticiario "Primero Noticias", señaló que militarizar sería que estos elementos estuvieran dentro del territorio haciendo labores de retención de personas, lo cual no se llevará a cabo de acuerdo con el anuncio del presidente de
Estados Unidos, George W Bush.
Recordó que Bush dijo que éstos sólo participarán en labores de apoyo con la Patrulla Fronteriza como "construcción de brechas, administrativo, manejo de camiones y sobre todo labor de inteligencia, lo que están planteando claramente el presidente Bush es que no se debe considerar por esta razón militarización
en el sentido estricto formal".
Al ser cuestionado sobre lo que hará el Gobierno mexicano ya que se hablaba de un despliegue de miembros del Ejército Mexicano en la frontera para contrarrestar la presencia militar de EU, Derbez aseveró: "No, esto no es una declaración de
guerra, no es una situación de invasión".
TEMEN VIOLACIÓN A DERECHOS HUMANOS
La prensa mexicana expresó hoy su temor a que la presencia de los efectivos de la Guardia Nacional en la frontera sea en la práctica una "militarización" que afecte los derechos humanos de los inmigrantes.
Los diarios recogieron hoy con gran despliegue el plan migratorio de cinco puntos que el presidente George W. Bush presentó el lunes y que incluye el envío de soldados de la Guardia Nacional a cuatro estados colindantes con México para "ayudar" a la Patrulla Fronteriza.
Los gobiernos de los dos países aseguran que el despliegue de los efectivos no representará una "militarización" de la frontera y que la Guardia Nacional no tomará parte en las tareas de detención y deportación de los inmigrantes.
En una nota editorial titulada "EU: militares contra trabajadores migrantes", el matutino mexicano "La Jornada" asegura que la Guardia Nacional es, "a fin de cuentas, un organismo militar, dotado de medios militares, varias de cuyas unidades están actualmente desplegadas en Irak".
UNA FARSA EL ANUNCIO DE BUSH, DICEN
El grupo antimigrante Minuteman (MCDC) consideró hoy una farsa política el despliegue de seis mil miembros de la Guardia Nacional en la frontera con México, e indicó que serían necesarios al menos 36 mil militares armados en la región.
"La maniobra política del presidente (George W.) Bush no hará más que poner a ese personal de apoyo en un ambiente de gran peligro y enojará al pueblo estadounidense. No tomamos a la ligera a quienes tratan de tomarnos por tontos", dijo Chris Simcox, líder del MCDC.
Simcox respondió así al mensaje en que Bush anunció la víspera el despliegue de seis mil reservistas de la Guardia Nacional en la frontera sur y su apoyo a un plan para legalizar a millones de indocumentados con varios años de residencia en Estados Unidos.
Expuso que enviar reservistas "desarmados" a apoyar a la Patrulla Fronteriza en funciones logísticas y mantenimiento de infraestructura es, además de un ardid en un año en que se efectúan elecciones de medio periodo, una grave falta de Bush a su obligación de proteger al país.