El Universal-AEE
MÉXICO, DF.- ?Miedo, miedo de caerme, que estoy muy borracha, esa aspirina creo que era una tacha. Luces de colores y estroboscopio, pelajes de lujo, humito en mis ojos??, suena en una conocida estación de rock, en voz de María Daniela y su Sonido Lasser.
Mientras tanto, en un canal de videos se aprecia a Liquits y a Natalia Lafourcade interpretando un tema que dicta: ?Pastel de pitufresa mezclado con peyote natural y moras? Un baile de amapolas me invita a su juego, a bailar... en bolas?.
Minutos después, en ese mismo canal se escucha a Panda, una de las bandas juveniles con mayor éxito en México, y su sencillo ?Disculpa los malos pensamientos?, en el que se hace referencia a lo siguiente: ?Estas manos, de rojo están manchadas por todas las veces que yo en mis sueños te he asesinado con tanta pasión??
Y es que en palabras de Uriel Waizel, programador de Radio Ibero 90.9, ?el rock es transgresor, entonces ¿por qué tenía que ser bonito??.
Para María Daniela, la apertura que existe en nuestros días en la radio mexicana hacia canciones con contenido explícito de sexo y drogas es claro, si se toma en cuenta que hace unos años las bandas de rock tenían escasas posibilidades de ser programadas si sus letras eran consideradas transgresoras de la buena moral.
En el caso de María Daniela (y su Sonido Lasser), no obstante la libertad de la que gozan los grupos de rock, hace unos meses vivió la doble moral que aún predomina en algunas empresas radiofónicas, y fue presionada para cambiar la letra de su canción ?Miedo?, bajo el argumento de que ?era muy explícita?.
?Fuimos a Radio Vaticano y nos dijeron que la letra de la rola estaba subidita de tono. De hecho, con la primera disquera que íbamos a firmar ocurrió lo mismo y ellos (la compañía) insistieron en que debíamos modificar la lírica, pero eso significaba que la canción perdiera todo el sentido?, explicó María Daniela.
?No sólo en la radio, sino en todos los medios hay una apertura notable; ayer estaba viendo una cápsula del Mundial en Televisa, y alguien salió diciendo: ?A huevo?, eso antes no se veía, pero creo que es la realidad de las cosas, no se puede tapar el sol con un dedo?, añadió.
En el caso de la otrora banda de rock La Lupita, las cosas no fueron del todo favorables cuando su sello discográfico la presionó para modificar una palabra del tema ?Ja, ja, ja? y poderlos promocionar en radio y televisión. ?Cuando grabamos el tema ?Ja, ja, ja?, teníamos una frase que decía ?te salió de la chin...?, y tuvimos que hacer una que dijera ?te salió de la patada?, era todo un rollo hacer dos versiones, hacer dos videoclips?, recordó el guitarrista Lino Nava.
Recientemente, La Lupita volvió a ser víctima de la censura, pero ahora por una escena del video para su más reciente sencillo, ?Hasta morir?.
La controversia es buen negocio
Rockeros como La Lupita se quejan de que aún enfrentan la censura: ?En el video aparece una chava besuqueándose con el galán, y luego vomitan, y no saben qué problema ha sido para que transmitan el video, y está hecho en cine y costó una fortuna. Me parece una tontería que lo censuren cuando hay programas de televisión que transmiten cosas grotescas?, añadió Nava.
?Hay bandas que tienen muy claro su público potencial, como Brujería, que no goza de tanta censura como sus canciones podrían suponer. Los grupos en México estamos un poquito en la dificultad de que si tiene alguna palabrota, te relegan.?
En 1998 las estaciones de radio en México se escandalizaban por las canciones de un grupo llamado Molotov, que hasta hace un par de años antes había formado parte del circuito underground.
Casi una década antes, la situación fue la misma cuando una de las canciones más populares del grupo español Hombres G, ?Devuélveme a mi chica?, tuvo muchas restricciones para ser difundida en nuestro país.
?Los Hombres G hacían los loops para no decir ?mamón?; también la canción de ?Suéltate el pelo? a la que le quitaron esa parte del ?sujetador?; una mojigatería tremenda, y casi franquista, pues el grupo ya pertenecía a una etapa liberada de España; aquí llegó la canción y seguía la dictadura?, recordó Waizel.
?Sé de rebote que hay grupos radiofónicos que piden que las canciones que salgan al aire no tengan contextos ?violentos?, o que no impliquen cosas que vayan en contra de la sociedad?, afirmó.
Uriel Waizel agregó: ?La rola de P... fue la perestroika del rock en México, probablemente fue la primera canción después de varios años de una represión muy visible, y a Avándaro. En los 70 u 80 no se favoreció la congregación de jóvenes, ni el air play de rock en la radio; sí sonaba Queen, Scorpions, pero hubo un gran pantano cultural?.
Lino Nava también opinó sobre el fenómeno Molotov. ?Cuando salió la banda esa fue la primera herramienta del marketing (la censura), y no porque hicieran ellos plan con mañana, sino que su compañía de discos vio que las palabrotas vendían, vieron una mina de oro?.
?Cuando llevaron el demo a la compañía de discos donde estaba firmada La Lupita, le dijo uno de los ejecutivos que su propuesta no vendería ni un disco; entonces llevaron el disco a Universal, y en seguida los firmaron, y vendieron un millón de copias. El morbo es un generador de publicidad tremenda, llámese el Código Da Vinci, o El crimen del padre Amaro, o P..., o lo que sea?.
En el caso de la televisión, advierte el guitarrista, la mojigatería puede disminuirse más que en la radio. ?Es un juego de apariencias muy tonto?.