Programas académicos en línea iniciaron con el correo electrónico y el Internet.
EL UNIVERSAL
GUADALAJARA, Jal.- La educación existe desde antes de que se inventaran las escuelas. La idea de encerrar a la gente en salones para que aprendan algún día se verá como absurda. En los años 60 el escritor Iván Illich escribió ?La desescolarización de la sociedad?, donde decía que las escuelas debían desaparecer para mejorar la educación. Tuvieron que pasar 200 años para que la gente se diera cuenta de lo cierto de sus ideas.
Hoy nos encontramos con la educación virtual marcada por las nuevas tecnologías. Estas son algunas reflexiones de Manuel Moreno, Rector del Sistema de Universidad Virtual, de la Universidad de Guadalajara (UDG).
La educación a distancia es el nuevo tipo de formación de la sociedad del conocimiento: una modalidad sin fronteras, fraccionada, donde en un lugar se encuentran los maestros y en otro los alumnos con la incorporación de las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Así es como Claudio Rama, director del Instituto Internacional de la UNESCO para la educación superior en América Latina y el Caribe, describió a las escuelas virtuales en el décimo quinto encuentro de educación a distancia. De acuerdo con Rama, lo que más se ve en Latinoamérica son modelos híbridos, es decir, aquellos presenciales que incorporan las TIC.
Manuel Moreno asegura que los programas académicos en línea iniciaron con el correo electrónico y el Internet. Destaca que en México empezaron desde los noventas, aunque para un segmento privilegiado de la población, lo que cambió con ayuda de los ciber cafés, la reducción en costos de los equipos, algunos programas gubernamentales como los centros comunitarios digitales y el sistema e-México. ?Ha aumentado el acceso, los programas educativos en línea son más comunes, pero de todas formas limitados. Más del 80 por ciento de las familias mexicanas no tienen acceso a Internet, aunque sus hijos sí por la escuela y los cafés Internet?.
Moreno destaca que ya no hay diferencias significativas entre escuelas públicas y privadas; actualmente todas las privadas tienen acceso a Internet, mientras que las públicas por lo menos cuentan con una computadora por cada diez ó 15 alumnos.
La UDG tiene siete licenciaturas y un bachillerato en formato mixto (presencial y en línea) con cerca de 12 mil estudiantes. Esta universidad tiene totalmente en línea a alumnos de 20 estados de la República Mexicana y 400 comunidades, que suman mil 937 estudiantes en cuatro licenciaturas: bibliotecología, gestión cultural, Tecnologías e Información y Educación (extra escolar y en ambientes virtuales), además de la maestría en Tecnologías para el Aprendizaje.
Moreno, quien también es profesor presencial y online de Historia de la Educación en la UDG, no cree que los cursos en línea provoquen una ?despersonalización? del sistema educativo. ?Como profesor conozco mejor a mis estudiantes en línea porque lo primero que hago al levantarme y antes de dormir es revisar sus tareas, los foros y aclarar sus dudas; por lo menos dos veces al día estoy en contacto con mis estudiantes; en cambio en el curso presencial solamente a la hora de la clase?.
El académico aclara que no todas las carreras pueden ser totalmente virtuales, como química, física y medicina. ?Pero también hay prácticas virtuales y acceso remoto a laboratorios reales donde a través de la robótica pueden estar a distancia haciendo experimentos?.
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Teresa Moreno, Directora de la Universidad Virtual del Tecnológico de Monterrey (ITESM), Campus Toluca, cuenta que el ITESM inició en 1989 sus cursos con el ?Sistema de Interacción Educativa vía satélite?, por una necesidad de brindar la maestría en educación a sus profesores para que fueran acreditados en el extranjero. Las clases se tomaban vía satélite en sesiones cada ocho ó 15 días. Para 1997 el sistema se convirtió en la Universidad Virtual, incorporando otros elementos tecnológicos como Internet en el que es factible incertar videos y conferencias.
La directiva explica que actualmente cuentan con diversos programas: en cada campus los alumnos llevan a lo largo de su carrera varias materias virtuales, existen los posgrados en línea y la capacitación continua, dirigida a empresas que requieren diplomados, cursos o seminarios. Otros son los programas sociales que van desde alfabetización hasta saber cómo sembrar.
?El título profesional virtual tiene el mismo valor que cualquiera presencial; el modelo educativo es el mismo, la única diferencia es que usamos la tecnología como un apoyo para llegar a más personas?, enfatiza Teresa Moreno.