Nueva York.- Un equipo de investigadores estadounidenses aseguran haber dado un importante paso adelante en el descubrimiento de la que sería la primera vacuna contra la obesidad, hasta ahora sólo probada en ratas de laboratorio.
El estudio realizado por investigadores del Scripps Research Institute, en California, liderado por Kim Janda, está disponible en la página web Proceedings of the National Academy of Sciences y es considerado el primero de su clase contra el sobrepeso.
Los científicos desarrollaron tres vacunas sintéticas probadas en ratas, comprobando que éstas ganan menos peso -grasa corporal- que otras no inyectadas, comiendo y bebiendo lo mismo. Ello, gracias al bloqueo de la hormona "ghrelin" (o ghrelina).
Descubierta en 1999, esta hormona es responsable de estimular el apetito y la retención de grasas. La ghrelina es un agente químico que principalmente se fabrica en el estómago y que se transmite al cerebro para indicarle que es hora de comer. "
Creemos que lo que bloqueamos con la vacuna es la hormona ghrelina pero no podemos decir con toda seguridad que este es el único efecto", señaló Janda.
No obstante, se muestra optimista con la línea de investigación abierta. "Ghrelina frena el metabolismo, así que la vacuna sirve para eso y también para reducir el almacenaje de grasas. Esto es prometedor", indicó. Por su parte, el profesor Stephen Bloom, del Imperial College London, recordó que las compañías farmacéuticas llevan años intentado encontrar fórmulas para bloquear esta hormona, sin dar con la adecuada.
"Lo que es sorprendente en este estudio es que la creación de anticuerpos para bloquear esta hormona funcione tan bien. Esta es una pista pero aún hay problemas", como por ejemplo su efecto sobre la actividad cerebral.
"Yo no quería ser un voluntario", dijo Bloom, en el caso de que este experimento -que básicamente impide que esta hormona alcance el sistema nervioso central- se probara en humanos. Sin embargo, añadió que "quizá podamos encontrar una manera segura de hacerlo y en ese sentido el estudio es útil".
Los científicos afirmaron que su descubrimiento, aunque todavía en sus primeras fases, puede convertirse en un punto de inflexión en la lucha contra los kilos confirmando la efectividad de la inmunofarmacoterapia, utilizada contra la adicción a las drogas o al tabaco.
Los hallazgos serían especialmente valiosos para el proceso conocido como "dieta yo-yo", es decir, el circulo vicioso de perder peso y ganarlo después que experimentan la mayoría de la gente que se pone a dieta.
"No estamos proclamando que nuestro estudio responda la cuestión del tratamiento contra la obesidad de una vez por todas. Lo que decimos es que esto parece una solución muy factible al problema", señaló Janda. Y aunque aún necesitamos seguir investigando, estas conclusiones iniciales son extremadamente positivos", añadió.
En Estados Unidos, el 65 por ciento de la población padece sobrepeso u obesidad. En todo el mundo, este problema de salud afecta a mil millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).