Interpone encargado del reclusorio formal denuncia ante la PGJE
SAN PEDRO, COAH.- Dos menores que se hallaba internados en la Residencia Juvenil de este municipio ubicado en el entronque al ejido La Rosita, lograron evadirse de las instalaciones la noche del pasado domingo al burlar la vigilancia de los custodios de la institución que no se dieron cuenta de la fuga hasta horas después.
Fernando Adrián Olivas jurado, titular de la Delegación Laguna II de la Procuraduría General de Justicia del Estado (GJE), informó que ayer se interpuso formalmente la denuncia de lo anterior, por parte del encargado de la Residencia Juvenil, licenciado Alberto Dovalina Romero, con el objeto que se inicien las investigaciones para dar con el paradero de los menores que escaparon.
Según los datos proporcionados por el denunciante, se trata de José Antonio Ibarra Vázquez, de 16 años de edad, con domicilio en calle Jiménez No. 416 de la colonia Barrio San Luis de esta ciudad y, Leonel Gallardo Aroña, de 17 años, con casa en Callejón No. 16 de la colonia Durangueña de Torreón.
Ambos, se informó, fueron recluidos desde hace algún tiempo, al haber incurrido en delitos relacionados contra la salud, es decir, resultaron responsables de la venta de enervantes.
El delegado de la región Laguna II de la PGJE, dijo que el caso se turnó a una de las agencias investigadoras del Ministerio Público con el objeto que inicien las indagatorias correspondientes así como la averiguación previa y de esta manera saber si hubo alguien que ayudó desde adentro o afuera a los menores para que lograran evadirse.
La Residencia Juvenil se ubica sobre la carretera Torreón-San Pedro, a la altura del entronque con el ejido La Rosita, aproximadamente unos 12 kilómetros antes de llegar a la cabecera municipal. Ahí son internados los menores infractores que hayan incurrido en algún ilícito sea del fueron común o del federal.
Olivas Jurado aseveró que dieron inicio las investigaciones para dar con e paradero de estos dos menores que consiguieron burlar la vigilancia de la institución en done estaban internados por las falta cometidas.
Prófugos
El escape pudo haberse registrado pocos después de las seis de la tarde cuando el sol ya se ocultó y las sombras invaden el área donde se ubica la Residencia Juvenil, pues fue hasta las ocho de la noche cuando los custodios se dieron cuenta que faltaban dos internos.
Las investigaciones iniciales indican que los prófugos aprovecharon un descuido de la vigilancia para introducirse a la cocina, donde violentaron la cerradura de una puerta por donde llegaron hasta uno de los patios donde brincaron la barda perimetral, pese a que ésta se encuentra protegida con alambre de púas y otras medias de seguridad.