En toda la historia de los Algodoneros de la Comarca nunca se había trabajado en el ?basquetbol de estufa? como lo ha hecho la directiva en este 2006. La experiencia de la temporada anterior fue muy dolorosa, el equipo tuvo un inicio espectacular y durante varias jornadas se mantuvo como el mejor ofensivo de toda la LNBP.
Poco a poco los días transcurrieron y las cosas empezaron a cambiar, hasta que sucedió todo lo que ya se ha comentado en este espacio. El play off sólo quedó en deseos y los verdaderos aficionados vieron como su equipo quedaba al margen de esos emocionantes partidos.
Reestructurar el equipo en prácticamente todas sus líneas, fue la idea primordial de la directiva que encabeza Eduardo Ganem Pérez, y el primer paso se dio al contratar un coach de buena trayectoria en el basquetbol internacional, con un currículum interesante y que viniera dispuesto a cambiar la imagen de estos Algodoneros, hoy ansiosos de saldar las cuentas pendientes con sus seguidores.
De nacionalidad española, Javier Díaz-Castroverde Núñez fue la elección, el nuevo coach es discípulo de Antonio Díaz Miguel, el personaje más importante en la historia del Deporte Ráfaga en España. Entre los múltiples cursos y actividades a las que ha asistido Díaz-Castroverde Núñez, existen varios a cargo de Pat Riley, el mismo que hoy tiene a El Calor de Miami en la final de la NBA.
El coach español solicitó los servicios de un preparador físico, al darle a ese aspecto la importancia que debe tener cuando se dirige a un grupo de deportistas de alto rendimiento. Javier Díaz-Castroverde Núñez trabajó con los jugadores locales de Algodoneros de la Comarca y después de un análisis del plantel, se eligieron los refuerzos que se considera tienen las características necesarias para poner al equipo en el nivel que se pretende, a la altura de los mejores de la LNBP.
En el aspecto deportivo nunca tuvo un buen movedor en 2005, también fue evidente la falta de un hombre alto, ese poste bajo de tanta importancia en cualquier equipo aspirante al éxito. En el resto de las posiciones hubo buenos jugadores, pero cualquiera que tenga alguna noción del basquetbol, sabe que todo empieza por el movedor (uno) y termina con el poste bajo (cinco), precisamente las dos posiciones que Algodoneros no tuvo durante la temporada anterior.
Dallas Logan es un jugador debutante en la LNBP, se desempeña como movedor y con 1.93 metros de estatura, tiene como características la efectividad de su juego, en base a su excelente tiro de media y larga distancia, así como esa espectacularidad que tanto gusta a la tribuna. Es muy difícil hoy en día encontrar un jugador efectivo y espectacular, por lo general sólo se les encuentra en la NBA y esa liga es la meta de Dallas Logan, que de acuerdo a sus antecedentes, tiene todo para convertirse en uno de los favoritos de la afición lagunera.
El puesto de cinco se va a cubrir con Lawrence Nelson, conocido ya del público; jugador de grandes condiciones como estatura, fuerza y recursos para imponer condiciones en ambos tableros. Por diferentes circunstancias Lawrence no ha jugado aquí las últimas temporadas completas, pero este año todo parece ser diferente, el moreno jugador llegó temprano a La Laguna y muestra grandes deseos de estar en condiciones de iniciar el calendario en un gran estado físico y deportivo.
Mucho se espera también de Marcus Fleming, jugador con experiencia de la NBA con los Clippers de Sacramento, como lo señalan sus informes en varios portales de Internet. Fleming también es debutante en la LNBP y por sus antecedentes tiene que ser considerado un elemento clave en la quinteta de Javier Díaz-Castroverde Núñez.
De Issac Gildea poco se puede decir que no conozcan los aficionados laguneros; jugador cien por ciento ofensivo que además de sus características, se distingue por ser de esos que verdaderamente sienten los colores del equipo. Gildea no fue convocado en 2005 para dar paso a Robert Day, el estadounidense que por segundo año consecutivo se marchó a casa, quizá cuando el equipo más lo necesitaba.
El resto del plantel tiene la calidad suficiente para redondear un equipo que sea aspirante real a pelear por cosas importantes y eso representa ponerse al nivel de los mejores de la LNBP y no ser escalón de quienes necesitan escalar peldaños. Óscar Yander Hernández y Hugo Rodríguez serán elecciones para mover la pelota; Daniel Mota es quizá el jugador local con mayor potencial para establecerse en la liga y en el seno de la organización va a tener una lucha deportiva con los conocidos Arturo ?Loco? Velazco y Emiliano Montoya, ambos con todo para convertirse en titulares. Víctor Méndez es una excelente elección para las posiciones de cuatro o cinco, cuando las necesidades del equipo lo requieran.
Todo lo que líneas arriba se comenta es producto de un verdadero deseo de hacer bien las cosas y de trascender; la directiva que encabeza Eduardo Ganem Pérez está decidida a lograrlo, pero para eso se necesitan varios aspectos. El primero es que el nuevo coach español sepa integrar y mantener unido al grupo de jugadores, de lograr ese aspecto se habrá dado ya un primer paso importante.
Después vendrá la capacidad de Díaz-Castroverde Núñez para plantear cada partido, en base a las características del rival y a las situaciones que los juegos exijan en su momento. También la directiva deberá cumplir su misión, ésa que en ocasiones cuesta trabajo y se refiere específicamente a proveer al plantel de los recursos necesarios para que se realice una buena labor en la cancha.
Desde luego, la labor del público no se puede omitir y es quizá la más importante, porque un escenario vacío en un deporte profesional, sencillamente no puede dar vida al espectáculo, ese que el aficionado busca recibir al momento de pararse en la taquilla y pagar su boleto.
Queda por mencionarse otro aspecto fundamental en el funcionamiento, el apoyo de los patrocinadores, un punto tan importante como la presencia de una buena afición. Ambos son los principales proveedores del recurso que hoy se requiere para la buena operación de un equipo profesional.
Finalmente, y no por eso menos importante, está la labor de los medios de comunicación, encargados de difundir y mantener bien informados a los aficionados al basquetbol, y no sólo en la crónica de los juegos dentro y fuera de casa, sino en todo lo que sucede en el seno del equipo, para que el público esté bien informado, también de las características del visitante en turno.
Es normal que se cometan errores por cuestión propia de la condición humana; de esos aspectos de debe informar, pero bajo las normas de la ética y la objetividad, sin hacer caso de rumores y en base a señalar los hechos cuando se tenga la certeza de que son reales. Presentar siempre la versión de todos los involucrados y ya con las cartas sobre la mesa, que cada quien saque sus propias conclusiones.
La oportunidad de trascender en este 2006 parece inmejorable, los primeros pasos se han dado, pero viene lo más difícil de esa transformación que se desea. Si cada quien hace lo que le corresponde desde su respectiva trinchera, entonces los resultados irremediablemente serán positivos.