Elogian filtro preventivo
Deseo a través de este medio externar mi voluntad y apoyo para que Torreón cuente con la mejor Policía del norte de México y que el orgullo del instituto militar de Roswell New sea el orgullo de La Laguna.
Me fue grato ser interceptado por un filtro preventivo el fin de semana antepasado, me generó una sensación de protección (que hacía tiempo no sentía), con elementos agradables, con los que se puede tratar y dialogar, seguramente el fruto de años de esfuerzo de la Academia de Policía, (nada que ver con centaveros y cara de malandros que a Dios gracias ya quedan cada vez menos); y nada menos que en la mera boca del lobo: en las vías de la Alianza frente a la Casa del Cerro; un mejor papel que sus antecesores seguramente lo conseguirá a través de una acción permanente, jalándole las orejas a los subordinados cuando lo necesiten y concentrándose con ahínco a lo que atañe a nuestro Torreón querido, el valor y sabiduría que muestres en el proceso de modernización de la ciudad (incluyendo el autotransporte) serán tus mejores credenciales para proyectos futuros, ánimo grandulón y danos lo mejor de ti. No escuches a los (y las) aduladores... el canto de las sirenas debilita.
Gracias.
Ariel Rosales,
Torreón, Coahuila.
Carta a Santa ?Clos?: Querido Santa:
Espero no estar desfasado para pedirte regalos. Hace tiempo que no lo hago. Pero en esta ocasión, creo que sólo tú puedes dármelos. No te pediré mucho.
¿Sabes? Soy de San Pedro de las Colonias y seguido llevo a mi familia a Torreón: vamos a divertirnos al cine, de compras a las tiendas y de vez en cuando a algún tugurio. Cuando hago el recorrido siento miedo de chocar en los cruces peligrosos que hay en la carretera. Antes hacía 55 minutos a buena velocidad, ahora me tardo más por tanto canijo bordo que acaban de poner.
Por eso quiero que mejores la ?autopista? a San Pedro. También desde que murieron muchas personas en el cruce a Santa Teresa, en un choque-alcance y sólo le ?taparon el ojo al macho? con unas míseras boyas.
También me molesta y atemoriza, cuando sorpresivamente el carro que va delante de mí se detiene para dar vuelta y pone en peligro su vida y la de nosotros. Me irrita que nos acostumbremos a vivir con el peligro de esa carretera.
El regalo más preciado para mi familia y las familias de estos rumbos, es la seguridad de la carretera de cuatro carriles a San Pedro. Quiero que sea una verdadera autopista, segura para todos. ¿Lo podrás cumplir?
Darío Hnernández Saucedo,
San Pedro de las Colonias, Coahuila.