No obstante, el gravamen actual está muy por debajo de años anteriores.
EL UNIVERSAL
MÉXICO, DF.- En los últimos seis años, la recaudación proveniente del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios al tabaco (IEPS) aumentó 57 por ciento.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en 2000 el Gobierno obtuvo diez mil 434 millones de pesos por este concepto, cifra que se elevará a 16 mil 365 millones de pesos al cierre de este año, según el proyecto de presupuesto de 2006.
En el mismo lapso, la tasa de IEPS que se aplica a los cigarros con filtro se elevó de 100 por ciento a 110 por ciento, y pasó de 20.9 por ciento a 110 por ciento en cigarros populares.
Desde su entrada en vigor en 1981, estas tasas se han modificado constantemente. Este impuesto inició en 139.3 por ciento para los cigarros con filtro y después alcanzó su mayor nivel entre 1986 y 1987, con una tasa de 180 por ciento. El menor nivel de esta tasa se registró entre el periodo de 1995 y 1999, con 85 por ciento.
En los cigarros populares se asignó una tasa de 20.9 por ciento, misma que se mantuvo prácticamente estable hasta 2002, cuando se elevó a 60 por ciento, después pasó a 80 por ciento en 2003, a 100 por ciento en 2004, y actualmente se homologó en 110 por ciento.
Este impuesto tiene fines recaudatorios, pero también tiene una finalidad correctiva, es decir, pretende limitar la tendencia al consumo. Su contribución en las finanzas públicas es tan importante como el que tiene el IEPS en gasolinas, o los ingresos que recauda por el cobro de la tenencia vehicular.
Un estudio del Banco Mundial (BM) considera que los impuestos al tabaco desalientan el consumo, en especial entre la población de menores ingresos, los jóvenes y consumidores novatos, y proporcionan la oportunidad de gastar e invertir en otras cosas más productivas. Sin embargo, se considera que la demanda de cigarros es prácticamente inelástica, es decir, que el incremento en el precio no afecta de manera importante, ya que los consumidores ajustan su gasto a cigarros de menor precio.
Según cifras del Banco de México, en los últimos cinco años el precio promedio de los cigarros reportó un incremento de 73 por ciento. En contraste, la venta de cigarros decreció lentamente. Según estimaciones de la industria en los últimos años el consumo disminuyó a una tasa de tres por ciento anual.
Cigatam, líder en México con marcas como Marlboro y Benson & Hedges, admitió en su último reporte anual que el mercado de cigarros en el país está decreciendo ligeramente, pero la participación de la empresa sigue en aumento. Actualmente tiene 62.1 por ciento del mercado y el resto es de British American Tobacco, dueña de las marcas Raleigh y Camel.
Los ingresos provenientes del IEPS al tabaco se elevaron de 1.4 por ciento, como proporción del total de ingresos tributarios en 2000, a dos por ciento en 2006. Sin embargo, cuando la tasa de IEPS alcanzó su nivel máximo, de 180 por ciento en 1987, la contribución de este impuesto a la recaudación total fue de 2.5 por ciento. Además del IEPS, la industria tabacalera realiza una contribución voluntaria de cinco centavos por cigarro, lo que equivale a un peso en las cajetillas de 20 cigarros.
La Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de diciembre de 1980 y sustituyó a la Ley Federal del Impuesto a la Industria de Azúcar, Alcohol, Aguardiente y Envasamiento de Bebidas Alcohólicas.
El IEPS grava aquellas actividades que por sus características específicas generan un costo social o externalidades negativas, pero que son lícitas; por esta razón son acreedoras a un impuesto especial con tasas igualmente especiales.