Debido al crecimiento de la población, los desperdicios se han convertido en un "tumor" para el país en el que el tratamiento de los residuos ya es obsoleto.
EFE
Pekín.- El gran crecimiento de la población urbana china, que llega a más de 560 millones de personas, ha causado que más de la mitad de las ciudades estén inundadas de basura, advirtieron expertos citados por la prensa estatal.
Los desperdicios, dijeron, son un "tumor" en al menos 400 de las 688 urbes del país, donde a los desechos domésticos se une la basura industrial, que alcanzó mil 340 millones de toneladas el año pasado según estadísticas de la Administración Estatal de Medio Ambiente (SEPA, siglas en inglés).
El tratamiento de los residuos se ha quedado totalmente obsoleto y los métodos de reciclaje están en una etapa muy incipiente, con el 70 por ciento de la basura almacenada en vertederos y zonas abiertas, el 20 por ciento incinerada y sólo el diez por ciento reciclada.
Aunque en algunos barrios se han comenzado a introducir los contenedores diferenciados para cada tipo de residuo, los vecinos suelen hacer caso omiso de las señales y no es extraño encontrarse el cubo para el plástico lleno de desechos orgánicos.
Según dice la agencia Xinhua, un estudio aéreo contabilizó más de siete mil vertederos de 50 metros cuadrados en los suburbios de cuatro de las principales ciudades del país: Pekín, Tianjin, Shanghai y Chongqing.
Pero la basura es tan sólo uno de los problemas a los que se enfrenta la SEPA, equivalente a un Ministerio de Medio Ambiente, que estos días celebra una reunión sobre ciencia y tecnología para buscar salidas a la contaminación del país.
Entre otras medidas, discutirá una enmienda para endurecer los estándares medioambientales del país en áreas como contaminación, industrias de alto consumo energético y gestión de emergencias, publica el "China Daily".
"Se introducirán algunos estándares de los países desarrollados, como el europeo sobre los gases de combustión automovilísticos", afirmó Wang Mingliang, responsable del departamento de ciencia y tecnología de la SEPA.
China es en la actualidad el primer emisor del mundo de dióxido de azufre, responsable de la lluvia ácida, que afecta al 30 por ciento del territorio nacional, y el segundo de dióxido de carbono, uno de los principales causantes de la destrucción de la capa de ozono.
Hoy mismo se hizo público un nuevo síntoma del grave deterioro medioambiental del país: el elevado contenido ácido del glaciar de la remota cordillera de Tianshan, situada en la poco poblada región autónoma uigur de Xinjiang (noroeste).