Cuando alguno de los partidos opositores al PRD en este proceso electoral tanto para la Presidencia de la República como para el Congreso de la Unión, y también para la jefatura de Gobierno del Distrito Federal han manejado el argumento de que el Gobierno de López Obrador, que ahora culmina Alejandro Encinas sobre endeudó las finanzas públicas capitalinas para hacer obras espectaculares, la respuesta inmediata es que ello es una mentira y una difamación.
Sin embargo, las cifras contables no mienten y están ahí para su consulta: este Gobierno capitalino aumentó la deuda a más de 150 por ciento de la recibida de Rosario Robles ya que pasó de 28 mil 649 millones a 43 mil 527 millones de pesos a fines de 2005, y la estimación del propio Gobierno del D.F. es de 45 mil 088 para fines de 2006. Se mire como se mire es un aumento del 51.93 por ciento en cinco años y de 57.37 por ciento a diciembre próximo. La deuda pública recibida del PRI en 1997 era de 11 mil 789 millones, es decir el PRD la incrementará a diciembre de 2005 en 282 por ciento.
El Gobierno capitalino y el Partido de la Revolución Democrática se cuidan mucho de hacer una presentación de los montos de la deuda con cifras tan claras como las anteriormente expresadas, se defienden alegando simplemente que la deuda es manejable, o bien quieren esconder la cruda realidad disfrazándola bajo la justificación tecnicista (ellos que abominan a los tecnócratas) de que la deuda pública capitalina creció solamente un 3.3 por ciento en términos reales, para lo cual eliminan los factores de la inflación y calculando en forma de interés compuesto, o bien 21.8 por ciento en los cinco años pasados.
Lo anterior no deja de ser un tecnicismo dado que la deuda se contrae y se tiene posteriormente que pagar en dinero corriente que entre a las arcas públicas por cualquiera de las vías recaudatorias, por ello esos términos reales manejados por los técnicos economistas del Gobierno capitalino no les servirán cuando sea el vencimiento de los pagos.
Si la medición de la deuda del D.F., la hacemos en relación con relación al porcentaje que supone dicho endeudamiento respecto de las demás entidades federativas vemos que el gran total de ellas a junio del 2005 fue de 134 mil 382 millones, y de ella el D.F. debía 41 mil 439, es decir el 30.84 por ciento, con menos del diez por ciento de la población. A diciembre de 1997 cuando gobernaba el vilipendiado priista Espinosa Villarreal ese porcentaje era de 20.21 y a diciembre de 2000 fue de 23.15 estando Rosario Robles al frente del Gobierno capitalino.
Medido por habitante y en términos reales de 2006, como le gusta al PRD, la deuda pública del D.F. a junio de 2005 era de cuatro mil 880 pesos per cápita, mientras que el promedio de todas las entidades federativas era solamente de un mil 305 pesos per cápita (le seguían Nuevo León con dos mil 851 y el Estado de México con dos mil 202).