La mayor parte del no hay luz en las calles; arreglan las lamparas pero a la semana se vuelven a descomponer, afirman.
El Siglo de Durango
El fraccionamiento San Juan es considerado como un asentamiento tranquilo; sin embargo, los vecinos de la calle San Lucas manifiestan que les falla el alumbrado público y falta seguridad pública.
Durante un recorrido realizado por El Siglo de Durango a este asentamiento, se constató que una parte de este fraccionamiento se encuentra abandonada; no obstante, son pocos los actos vandálicos que se pudieron apreciar.
La mayoría de las personas expresaron que los servicios de agua y de recolección de basura por lo regular casi nunca faltaban; su entrada por el libramiento San Ignacio es peligrosa, pero de eso no hay queja alguna.
Sin embargo, al hablar sobre el alumbrado público, los vecinos comentaron que este servicio es deficiente, pues la mayor parte del año la pasan sin luz en sus calles.
Destacaron que, a pesar de que reportan la deficiencia a las autoridades, acuden a este lugar y posteriormente lo arreglan, pero a la semana con ?cualquier airecito se apagan las lámparas?.
Las calles se encuentran en buenas condiciones; en un sector del fraccionamiento se ven algunos albañiles que construyen otra etapa del asentamiento; aun así, sostuvieron, se respira un aire tranquilo.
En la mayoría de las calles los vecinos coincidieron en que todo está tranquilo; empero, dijeron que sólo en esta calle San Lucas algunas personas han robado sus vehículos y se han brincado por la barda de atrás, que es muy corta.
Este asentamiento se encuentra rodeado de dos lotes vacíos; por ello, algunos vecinos se manifiestan intranquilos cuando les falla el alumbrado público.
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?Las casas nunca se han habitado porque nunca las quisieron; muchos se fueron a otros fraccionamientos en donde hay mejores servicios, no hay farmacias, no llega el cable de paga?, expresó Manuel Rodríguez, vecino de este asentamiento.
La señora Araceli Amaro, ama de casa, comentó que ?el alumbrado público vienen y lo arreglan y con cualquier aire se apaga y en un tiempo hubo robos?.
Érika Quiroz, quien tiene una miscelánea, señaló que en una ocasión le robaron un cachorrito que le había comprado a su pequeña hija. Expresó a este matutino que los ladrones solamente saltaron la barda para extraer el perro.
Añadió que en esa ocasión habló a las autoridades para que fueran tras el sujeto que les había robado, pero la respuesta de los agentes de la justicia fue muy lenta.
?Como atrás está la barda baja, se meten mucho a robar; una vez le compré un cachorrito a mi hija y saltaron para robarlo. Los policías llegaron dos horas más tarde y eso porque les estaba hable y hable?, precisó.