Al principio Portugal batalló con el tema de las tarjetas. Tanto así que tuvo que guardar a cinco jugadores de cara al partido contra México, en el que -aún así- garantizó el primer lugar del Grupo D al imponerse en los tres encuentros.
GELSENKIRCHEN, ALEMANIA
EL UNIVERSAL-AEE
No sólo eso. También sufrió las expulsiones, en la ronda de octavos de final, de Costinha y Deco, ausentes en el choque contra Inglaterra, de cuartos de final, por la misma situación. Pero nada de eso importó. También eliminó a Holanda y el sábado, contra todos los pronósticos, hizo lo propio ante Inglaterra desde los 11 pasos.
Hoy, Portugal luce más completo que nunca de cara a las semifinales del Mundial Alemania 2006, en cuya etapa se medirán contra Francia, que eliminó a Brasil.
Ambos equipos vienen de dar sendos ?campanazos?, pero Portugal cuenta con una ventaja: la motivación de tener a Luiz Felipe Scolari, quien los ha convencido de que bajo su dirección técnica pueden llegar a la final, toda vez que el estratega brasileño guió a su país, hace cuatro años, a ganar otra Copa del Mundo.
Vayamos por partes.
Portugal, en un principio, batalló para imponerse sobre el débil Angola, en Colonia, por la mínima diferencia, gracias a un gol tempranero de Pauleta, que valió para sacar el resultado. Después, el plantel luso subió la cuota (2-0) frente a Irán, en Francfort, con goles de Deco y Cristiano Ronaldo, desde la instancia penal.
Para el choque ante México, Scolari tuvo que descansar a Cristiano Ronaldo, Nuno Valente, Deco, Costinha y Pauleta, porque corrían el riesgo de perderse la siguiente ronda si acumulaban otro cartón amarillo. Aun así, Portugal se impuso 2-1 en Gelsenkirchen, con anotaciones de Maniche y Simao Sabrosa.
La expectativa aumentó en octavos de final, tras el controvertido choque ante Holanda, que ganaron 1-0, vía Maniche, en el Frankenstadion de Núremberg. Ahí fue cuando perdieron a Deco y Costinha, por la pésima actuación del silbante ruso Valentin Ivanov, quien abarató las tarjetas.
Pero el cuadro luso ya demostró que no depende de una individualidad, sino de su juego de conjunto. Así ha quedado asentado a lo largo del certamen. La prueba es que los seis goles acumulados a lo largo de cinco partidos se los han repartido. Maniche es el goleador con apenas dos dianas y le siguen Pauleta, Deco, Cristiano Ronaldo y Simao con un gol cada uno.
Si bien es cierto que los lusos no han podido repetir cuadro por amonestaciones y el par de expulsiones ante Holanda, la base del éxito está en la sólida zaga conformada por Miguel, Fernando Meira, Ricardo Carvalho y Nuno Valente. De hecho ellos han sido de los más regulares, pues salvo Nuno Valente, quien no estuvo ante México, ellos han participado en todos los encuentros del Mundial.