Justifica presunto responsable su acto, debido a que ?hace diez años él mató a mi hermano y nos tenía amenazados?.
EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- El odio duró diez años hasta que se consumó la venganza. Un ejidatario vació toda la carga de su revólver acertando tres tiros en su víctima provocándole la muerte. El homicida fue aprehendido por agentes de la Policía Ministerial.
?Hace diez años él mató a mi hermano y siempre nos tenía amenazados?, dice Pedro Torres Favela, de 27 años, alias ?El Prieto?, sobre el motivo que lo llevó a privar de la vida a Epifanio Díaz Morales, de 33 años, afuera de una cantina.
Fernando Vela Tafoya, agente del Ministerio Público de delitos contra la Vida y la Salud de las Personas, informó sobre los hechos violentos que se registraron a las 23:30 horas, frente a la cantina La Charrita, ubicada en la antigua carretera a San Pedro.
El finado tenía su domicilio en el ejido San Agustín y el victimario vivía con su padre, Raúl Torres Puentes, en el mismo ejido y con su abuela en el ejido Ana.
Una pistola calibre 357 Magnum fue el arma que utilizó ?El Prieto?, en el homicidio de Epifanio y al ser recuperada todavía tenía dos tiros hábiles, luego de ser reabastecida por su dueño.
Atendiendo la línea de las viejas rencillas, los agentes de la Policía Ministerial se dieron a la tarea de rastrear al asesino, acudiendo a los domicilios de sus familiares.
Fue en la casa de su padre, Raúl Torres, donde al momento de abordar al hombre, se le encontró entre sus ropas una pistola calibre 357 color gris, con cachas negras que traía fajada en la cintura, motivo por el cual fue consignado al Ministerio Público de la Federación.
Siguiendo las pistas de ?El Prieto?, los agentes ministeriales llegaron al ejido Hidalgo, municipio de Francisco I. Madero, Coahuila, donde ubicaron a las 5:30 horas, al presunto homicida.
Pedro Torres quedó a disposición del Ministerio Público que cuenta con 48 horas para consignar al asesino confeso y turnarlo al juez penal, para que resuelva su situación legal.