Agencias
México, DF.- La elección del presidente de la Cámara de Diputados se complicó. Y es que en un hecho sorpresivo, los diputados federales electos debatieron la integración de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Tal situación fue acordada por la Mesa de Decanos a solicitud de la diputación del PRD.
Lo curioso es que el reglamento interno no prevé la realización de un debate para fijar posiciones, sino someter al pleno parlamentario una o más planillas de nombres de diputados a presidir la Mesa, así como la vicepresidencia y las secretarías correspondientes.
Finalmente con 335 votos, dos arriba de los requeridos, se designó la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados que presidirá el panista Jorge Zermeño y que de vicepresidentes tendrá a la panista Elena Álvarez, a la perredista Ruth Zavaleta y al priista Arnoldo Ochoa.
En la secretaría de la Mesa Directiva estarán Antonio Javier López Adame del PVEM, Jacinto Gómez de Nueva Alianza y María Eugenia Jiménez Valenzuela del PRD.
Así, el PAN tuvo que ceder sus espacios a partidos minoritarios como el PVEM y Nueva Alianza, que concedieron su apoyo a cambio de su representación en el máximo órgano de la Cámara Baja.
El PRD junto a Convergencia, el PT y Alternativa lograron 161 votos, que no fueron suficientes para ?tirar? el acuerdo de panistas y priistas.
Zermeño rindió protesta de su cargo y tomó la del resto de la Mesa Directiva, la cual estará vigente al menos hasta el 31 de agosto del próximo año.
Con el coro de "voto por voto", los perredistas cuestionaron la votación y recibieron el primer regaño de Zermeño en su papel de presidente de San Lázaro, quien les pidió respeto al salón de plenos.
Esta Mesa Directiva tendrá dos tareas fundamentales, la recepción del último Informe de Gobierno de Vicente Fox y la entrega de la banda presidencial al primer mandatario que sea ratificado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.