EL UNIVERSAL
MÉXICO, DF.- Ante la realidad de que México se ha convertido en un país de origen, tránsito y destino de las organizaciones criminales de trata de personas, el Gobierno otorgará visas a víctimas de este delito para que permanezcan en el país y apoyen los procesos judiciales contra los delincuentes que trafican con seres humanos.
En los próximos días el Instituto Nacional de Migración (INM) comenzará a otorgar visas de estancia temporal a víctimas de trata de personas con el fin de que denuncien a los responsables de las redes criminales dedicadas a esa actividad ilícita y puedan seguir todo el proceso judicial en nuestro país.
Las víctimas de ese delito podrán obtener una visa humanitaria, conocida como visa ?h? y, además, se les otorgará un permiso para trabajar en México durante su estancia.
En la actualidad, a las víctimas cuya permanencia en México es irregular se les regresa a sus países de origen.
El acuerdo mediante el cual se modifica el Reglamento de la Ley General de Población fue firmado el lunes pasado por el comisionado Hipólito Treviño y en los próximos días será publicado en el Diario Oficial de la Federación para que entre en vigor.
Sin embargo, en México la trata de personas con fines de explotación sexual sólo se persigue en 13 estados del país, pues a nivel federal ese delito aún no se tipifica, por lo que el INM y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) han reiterado su llamado a la Cámara de Diputados para que aprueben cuanto antes una Ley que la penalice.
Los trece estados donde se castiga la trata de personas con fines de explotación sexual ?catalogada también como lenocinio? son: Baja California, Coahuila, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la trata de personas como ?la captación, transporte o recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño o al abuso de poder? con fines de explotación laboral, sexual o de esclavitud y servidumbre.
A pesar que la ONU y el Departamento de Estado estadounidense han clasificado a México como país de origen, tránsito y destino de las redes de trata de personas, en nuestro país no existen datos oficiales sobre el número de víctimas. Sólo el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y DIF nacional estiman que en México alrededor de 20 mil niños centroamericanos son víctimas de trata en su modalidad de explotación sexual, sobre todo en ambas fronteras del país y en zonas turísticas.
Sobre la nacionalidad de las víctimas el INM, el Inmujeres y la Organización Internacional para las Migraciones señalan que, en su mayoría, se trata de mujeres y adolescentes centroamericanas que son explotadas en nuestro país al momento de cruzar el territorio nacional para dirigirse hacia Estados Unidos.
La mayor parte de ellas provienen de Guatemala, Honduras y El Salvador y le siguen en frecuencia las mujeres de Belice, República Dominicana, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Argentina, Rusia y China.
Se sabe, por parte de dichas dependencias, que al menos el 90 por ciento de esas mujeres y adolescentes son objeto de trata de personas en su cruce hacia Estados Unidos.
El otorgamiento de visas por parte del INM a las víctimas de trata es una medida que cumple con el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, un instrumento internacional ratificado por México en 2003.
Al ratificar dicho protocolo, México se comprometió a otorgar medidas de protección a las víctimas entre las que se encuentran el dar alojamiento; asistencia médica, sicológica y material; oportunidades de empleo, educación y capacitación y el derecho a estar informada y a participar en los procesos judiciales y administrativos pertinentes.