RELATA HERBEY FLORES SU AMARGA EXPERIENCIA EL DÍA DE LA TRAGEDIA.
Asegura uno de los sobrevivientes de la explosión de la mina que ya no volverá a trabajar en ella.
SAN JUAN DE SABINAS, Coah., (SUN-AEE).- Herbey Flores, uno de los sobrevivientes de la explosión del domingo en la mina "Pasta de Conchos", de la empresa Industrial Minera México, de Grupo México, donde aún siguen atrapados 65 de sus compañeros, salió del hospital esta tarde.
Flores llegó a las 15:25 de hoy a la mina a recoger la ficha de trabajo, con la mano derecha y la frente quemadas, delicado de salud aun, dijo: "Vengo por un papel del Seguro Social, no vaya a ser que me pongan otra cosa...".
Aún convaleciente, y luego de aclarar que a petición de su hija ya no volverá a trabajar en la mina, explicó que el papel del Seguro debe tener lo de los golpes y las quemaduras que él sufrió.
Confió en que los demás trabajadores que estaban dentro del fondo, se encuentren bien. No quiso hacer pronósticos, pues entre ellos se encuentran tres de sus primos, un jefe de confianza y un mayordomo de patio.
Reveló que ese día cuando entraron en la bocamina, "tuvimos que bajar a pie, porque no jaló el cable de las telerías (es un gancho con un asiento de bicicleta y agarrados del alambre van bajando poco a poco hasta llegar a la plancha, que son 580 metros inclinados y 150 de profundidad).
"Por las condiciones de inseguridad, habíamos quedado todos los compañeros en parar a las cuatro de la madrugada, dijimos paramos y nos vamos", subrayó al enfatizar que en comparación a otras explotaciones mineras, la seguridad en "Pasta de Conchos" está por los suelos. Mucha gente dice que esta es la mejor de las peores, comentó al señalar que trabajaba aquí nada más porque tenía que comer.
Relata que el domingo, como a las dos de la madrugada, él estaba como a 150 metros de "plancha y nomás oí la explosión", precisó que estaba operando una banda transportadora de carbón, que estaba solo y a 60 metros aproximadamente había otra persona.
El estimó que tardó unas dos horas en salir de la mina y no se acuerda cómo, sólo sabe que "volví a nacer", apuntó.
Mencionó que tenía siete años de trabajar aquí y nunca le había pasado nada, tenía este empleo porque no pudo estudiar y era su única alternativa.
Flores confió en que los 65 trabajadores puedan salir bien: "Ojalá y estén vivos", dijo.