Los riesgos por radiación UV en los ojos son acumulativos y pueden ocasionarnos desde conjuntivitis hasta ceguera.
EL UNIVERSAL
MÉXICO, D.F.- Las gafas oscuras, como las conocemos hoy, son un accesorio indispensable para proyectar glamour. Pero además, son poderosos aliados que ayudan a evitar problemas en los ojos.
Se estima que 80% de los daños producidos por la exposición a los rayos solares la recibimos antes de los 18 años, pero desafortunadamente tan sólo 5% de la población sabe que además de cuidar nuestra piel, debemos proteger nuestros ojos.
Giovanni García, licenciado en Optometría egresado de la UNAM y miembro de la Asociación de Opticos y Optometristas de México, explica que en nuestros ojos, los riesgos por radiación UV son acumulativos y pueden ocasionarnos desde conjuntivitis hasta ceguera, consecuencia de daño en las córneas, la retina o el cristalino.
"Cuando se habla de protección y daño solar siempre nos remitimos a los efectos negativos en la piel y el cabello, pero nuestros ojos también se lastiman.
"Es muy común que cuando realizamos actividades al aire libre pensamos que usando lentes con micas oscuras estamos protegidos, pero lo que en realidad necesitamos es que tengan la tecnología adecuada para bloquear 100% los rayos UV", señala el especialista.
"Las consecuencias de la exposición solar a nivel visual no son sencillas de tratar y no se solucionan con gotas u otros medicamentos, salvo en problemas leves, como la conjuntivitis, pero cuando el daño es severo puede desencadenar degeneración macular, es decir, deterioro de la retina, el cual puede ser irreversible y ocasionar ceguera.
"No podemos establecer cuánto tiempo es recomendable exponernos al Sol sin que dañemos nuestros ojos, porque eso depende del proceso metabólico de cada persona y la frecuencia con que cada uno ha tenido actividades al aire libre sin protección durante su vida", señala el optometrista Giovanni García.
Síntomas
"Cuando se trata de una alteración sencilla se presenta enrojecimiento de ojos, resequedad, a veces visión borrosa y un poco de dolor cuando se parpadea.
"Cuando el daño es más severo se presenta pérdida de la visión de manera gradual y se siente como si una telita estorbara para ver bien; tampoco se puede enfocar igual que antes y se empieza a perder campo visual", explica el especialista.
Estos síntomas puede confundirse con la llamada vista cansada, la cual se corrige usando lentes, pero si la persona no siente mejoría aun usándolos, debe acudir con un oftalmólogo para que haga una valoración de su caso, pues probablemente ya se no se trate de un padecimiento óptico sino fisiológico.
Prevención
"Desafortunadamente no se hacen campañas de protección visual y la mayoría desconoce que los rayos solares también dañan los ojos. Lo importante es utilizar lentes que nos garanticen que bloquean los rayos UV.
"Hay que tener cuidado con el tipo de lentes que se compran porque algunas veces sólo tienen micas entintadas, que ocasionan que la pupila se dilate más, permitiendo que penetren con mayor intensidad los rayos UV.