El Siglo de Durango
DURANGO, DGO.- Sentencian a Juan Manuel Durán Castillo a 55 años de prisión por el delito de homicidio calificado, en agravio del agente del Ministerio Público Federal Miguel Ángel Ramírez Quiñones, suscitado en septiembre del 2003; el inculpado arremetió en contra de los funcionarios de la Procuraduría General de la República, acusándolos de abuso de poder y de saber quién es el culpable y sin embargo le adjudicaron el crimen a él.
El pasado miércoles por la tarde, el Juez Tercero de Distrito sentenció a Durán Castillo a 55 años de prisión y a pagar una multa de cinco mil pesos, por el delito de homicidio calificado en contra del citado funcionario federal, luego de que el proceso duró más de 30 meses.
En aquel día en que ocurrieron los hechos, el Coordinador de Ministerios Públicos Federales salió de su domicilio, a bordo de un vehículo, tipo Malibú, y al llegar a la esquina de Ismael Lares y bulevar Domingo Arrieta, a un costado del Instituto de la Vivienda (IVED), se paró, al parecer a comprar un periódico y el mismo vendedor sacó un arma calibre .38 súper y se la descargó, causándole la muerte de manera instantánea.
Ese mismo día, en el estado de Baja California, bajando de un avión, fue detenido Durán Castillo, luego de que un agente federal lo comparó con un retrato hablado que poseía, que aunque no se parecía, el oficial argumentó que tenía bigote y lo trasladó a la ciudad de Durango.
Desde ese tiempo a la fecha, comentó Durán Castillo, ?se han presentado muchas pruebas de mi inocencia y los funcionarios de la PGR no las han considerado, ellos decidieron que yo iba a ser el responsable, aunque sepan que yo soy inocente?.
De manera extraoficial, se sabe que el responsable de la ejecución es un funcionario local y que lo están encubriendo, ?pues las mismas autoridades estatales saben que soy inocente?, aseguró Durán Castillo.
Por último, señaló que hubo un testigo, que inclusive platicó con el asesino antes de que realizara la ejecución y sin embargo a él le tomaron la declaración y misteriosamente desapareció del expediente y cuando él pidió que lo llamaran para que declarara a su favor, el Ministerio Público nunca los recibió; inclusive, han despedido a varios funcionarios de la PGR, por encontrarlos responsables de diversas anomalías en esta averiguación.