Industriales se pronuncian a favor de introducir granos producidos en otros estados para mantener costos.
EL SIGLO DE DURANGO
DURANGO, DGO.- El precio del maíz se ha incrementado hasta 100 por ciento en el primer trimestre del año, a raíz de los estragos que ha causado la sequía en el campo duranguense, manifestó la Unión e Integradora de Industriales de la Masa y la Tortilla de Durango.
Antonio de la Torre Carlos, dirigente de dicha asociación, consideró probale que a causa de la crisis en el campo se encarezca aún más el insumo principal para la elaboración de masa y tortilla: el maíz.
Por ello, De la Torre se pronunció en favor de la introducción masiva y organizada de granos producidos en otros estados, como Sinaloa, esto con el fin regular y mantener los precios del producto agrícola, ya que ante la escasez que enfrenta Durango, sus costos podrían incrementarse todavía más en las semanas y los meses venideros.
El entrevistado dejó claro que las tortillas de maíz, aunque sean hechas a base de harinas, depende a final de cuentas de este producto agrícola, mismo que en Durango es actualmente escaso y caro a consecuencia de que las cosechas en un volumen importante se siniestraron en el ciclo anterior a causa de la insuficiente agua de lluvias.
?Por supuesto que nos afecta esto. Y el maíz se ha encarecido notablemente. Por ejemplo, si se compró aquí a 1.40 pesos el kilo del grano en el mes de enero de este año, ahorita no lo consigues en menos de 2.20 ó 2.40 pesos por kilo. Es casi el 100 por ciento?, dijo.
?Todavía en enero lo conseguimos a 1.40 pesos con los campesinos. Y el problema es que hasta lo hemos tenido que traer de Sinaloa desde el año pasado, porque aquí en Durango se escaseó. El problema que tenemos es de comercialización?, puntualizó.
Antonio de la Torre fue claro al denunciar que en tiempo de cosechas el maíz se lo llevan las empresas harineras, los ?coyotes? y los intermediarios a otras regiones del estado y del país donde no hay producción.
Esa situación, sin embargo, ha provocado que se escasee el producto en Durango, ya que aunado a que las cosechas fueron raquíticas, el poco que se pudo lograr se lo llevaron a otro lugar.
Ante tal situación, insistió en la necesidad de que la Integradora pueda enlazar a la cadena maíz-tortilla, para apoyar a productores no sólo de maíz, sino también de frijol, de manera organizada y con un plan incluyente de los fabricantes de tortilla para comercializar productos incluso en La Laguna, Monterrey, Zacatecas y Aguascalientes.
?Ahorita ya no hay maíz. Lo tienen acaparado algunos cuantos industriales de la masa y la tortilla; algunos comercializadores, pero hay que recordar que ahora en mayo volverá a entrar el maíz de Sinaloa, aunque dependerá el precio de la oferta y la demanda que se tenga...
?Y si hay escasez podrá venir todavía más caro, pues los de fuera se podrían dar el lujo de venderlo elevado en precio al ver que aquí no tenemos. Estamos a merced de los precios que los vendedores foráneos fijen?, finalizó. Luego, dejó claro que incrementar el precio de la tortilla no sería factible porque los costos del alimento son variables en estos momentos.
Pérdida total
Al mes de octubre de 2005, la Dirección de Desarrollo Rural reportó con pérdida total la superficie de maíz de temporal en el municipio de Durango, la cual asciende a más de 14 mil 899 hectáreas, a consecuencia de la sequía que azotó a la entidad.
Jaime Ávila Lugo, subdirector de la dependencia estatal, aseguró en ese entonces que después de realizar las verificaciones en el Valle del Guadiana en conjunto con la Sagarpa y SAGDR, se cuantificaron los daños en el municipio de Durango donde el maíz de temporal resultó el más afectado, quedando sólo 14 mil 914 hectáreas de riego para su cosecha.
Aseveró que con lo que respecta al frijol, de 11 mil 214 hectáreas de temporal que se sembraron, el 65 por ciento ya resultó afectado totalmente, de las distintas variedades como pinto Villa, Querétaro, flor de mayo, negros, canarios, patoles, entre otros.
Sin embargo, el 45 por ciento restante alcanzaría rendimientos muy bajos de hasta el 15 por ciento de la totalidad que se esperaba.