Al Maliki le pedirá a Teherán que impida la entrada de insurgentes de Al Qaeda, que se cree están en Irán, a Irak, dijeron.
EFE
Teherán.- El presidente iraní Mahmud Ahmadineyad y el primer ministro iraquí Nuri al Maliki subrayaron hoy en Teherán las buenas relaciones de los dos países vecinos y sus puntos de vista compartidos sobre asuntos regionales e internacionales.
En una rueda de prensa conjunta tras la entrevista de los dos mandatarios, Ahmadineyad dijo que la reunión había sido "constructiva y positiva", según la versión recogida por la agencia ISNA.
"Los dos países tienen puntos de vistas comunes en cuanto a los asuntos regionales e internacionales", recalcó Ahmadineyad.
Añadió que los dos países vecinos "están decididos a ampliar y profundizar las relaciones bilaterales".
Ahmadineyad desmintió indirectamente que su país esté fomentando la inestabilidad en el país vecino -como sostiene Estados Unidos- al afirmar que "todas las ayudas de Irán a Irak están orientadas a restablecer la seguridad en este país".
"Nosotros creemos que un Irak unido, independiente y con autoridad es bueno para la seguridad y el desarrollo general de toda la región", subrayó Ahmadineyad al resaltar la satisfacción de Irán por el establecimiento de un Gobierno permanente en Irak, el primero no provisional tras la caída de Saddam.
El presidente iraní detalló que los dos países han llegado a acuerdos preliminares en los ámbitos de la energía, el comercio, la economía, el transporte y el agua.
Al Maliki se felicitó por estos acuerdos y dijo que "no existe ningún obstáculo para su realización".
El primer ministro de Irak llegó en la mañana de hoy a Teherán para una visita de dos días en la que encabeza una delegación de varios ministros y parlamentarios iraquíes.
Esta previsto que Al Maliki se reúna con el secretario del Consejo Supremo iraní de la Seguridad Nacional, Ali Lariyani (quien lleva las negociaciones sobre el polémico programa nuclear), y el ministro de Exteriores iraní, Manuchehr Mottaki entre otros.
Al Maliki le pedirá a Teherán que impida la entrada de insurgentes de Al Qaeda, que se cree están en Irán, a Irak, dijeron funcionarios.
Irán e Irak se enfrentaron en una cruenta guerra en los tiempos de Saddam Hussein (1980-88) que dejó más de un millón de muertos, pero tras la caída de Saddam las relaciones de ambos países han mejorado mucho.
Paradójicamente, los shiies iraquíes, que ahora controlan las principales instituciones de su país gracias a su mayoría numérica, tienen en Irán a sus mejores aliados, al tiempo que deben su poder político a Estados Unidos, el mayor enemigo de Irán en la escena internacional.