EL SIGLO DE TORREÓN
MATAMOROS, COAH.- A bordo de su camioneta, un hombre se quitó la vida. El vehículo estaba a escasos 300 metros de su casa. Un niño fue el primero en ver el cadáver, la esposa se acercó y sacudió por los hombros al sujeto, la mujer quedó pasmada cuando vio una pistola junto al cuerpo.
José Guillermo Cárdenas Ochoa, de 35 años, residente del ejido La Purísima, salió como todos los días a laborar a las 7:00 horas. Después pidió permiso en su trabajo para ir a su casa, en el trayecto detuvo su camioneta y se suicidó.
Los primeros reportes policiacos hablaban de una posible ejecución, un hombre con un tiro en la sien derecha yacía en la cabina de una camioneta Ford color café con azul modelo 80. Será mediante las pruebas periciales como se confirmará o descartará el hecho.
Norma Leticia Reyna Tovar de 35 años, esposa de José Guillermo, declaró ante el Ministerio Público que su marido no tenía problemas con nadie, que no era un tomador empedernido, se dedicaba más a su trabajo y al cuidado de sus hijos de 12 y 15 años.
No hubo recado póstumo y para Nora Leticia tampoco había un motivo aparente. La mujer dijo que al acercarse a la camioneta vio cómo su marido sangraba por la nariz y pensó que le había pasado lo mismo que hace tres días cuando llegó a casa por la noche con una inusual hemorragia.
La pistola calibre 38 llamó la atención de Norma Leticia quien instintivamente la tomó por el cañón pero una amiga que la acompañaba le gritó que no la tocara, que sería peligroso.
Agentes de la Policía Preventiva del Estado (PPE) fueron los primeros en llegar al lugar guiados por los pinabetes que están a la salida del ejido La Purísima.
De inmediato se dio aviso a la Policía Ministerial y al Ministerio Público. Una carroza fue al lugar para recoger el cuerpo y trasladarlo a la agencia investigadora de Coyote, municipio de Matamoros.