El hígado suele ser el centro de males como la hepatitis y la cirrosis, pero, en realidad, alerta sobre otros males.
La inmensa mayoría de la gente sabe que el hígado suele ser el centro de males como la hepatitis y la cirrosis, pero, en realidad, ese gran laboratorio del cuerpo humano es capaz de ser el faro que alerta sobre otros males, incluso la leucemia, según especialistas del IMSS.
Explican que uno de los síntomas de que hay un problema de salud, es el crecimiento del hígado (hepatomegalia), alerta común que antecede, principalmente, a la cirrosis hepática (causada por alcoholismo o como secuela de hepatitis A o B), y que puede indicar la presencia de algún tipo de leucemia, parásitos, tumores, anemias, insuficiencia cardiaca o enfermedad cardiaca congénita y trastornos metabólicos.
El doctor Ernesto Guadarrama Gómez, del servicio de Endocrinología del Hospital General de Zona No. 2 "Troncoso" del IMSS, comenta que además de esas señales se debe observar que en su estado normal el borde del hígado es delgado y firme, y no puede palparse (sentirse con las puntas de los dedos) por debajo del borde de las costillas, pero cuando se agranda al punto de permitir su palpación, se puede pensar en la hepatomegalia.
Abuso del alcohol
Una de las causas de este problema, dice, es el alcoholismo, pues esto afecta de manera grave al hígado. Pero, destaca que es conveniente saber que no todas las personas que consumen bebidas alcohólicas desarrollan la enfermedad, y que quienes están en riesgo mayor son aquellos que toman más de seis copas en un día durante varias veces a la semana.
El especialista deja en claro que el abuso del alcohol altera células del hígado, que mueren. "Aunque el hígado tiene la capacidad de regenerar las zonas afectadas, irá dejando lóbulos, por lo que si el alcoholismo persiste el tejido del hígado se hará fibroso y las células ya no podrán regenerarse.
Contrariamente al primer síntoma, el hígado empezará a disminuir de tamaño, lo cual significa que se desarrolló cirrosis hepática, que puede llevar a la muerte, indica.
Guadarrama Gómez resalta que desafortunadamente este problema es frecuente en zonas rurales e indígenas, aún en niños y adolescentes, debido a que los padres acostumbran a sus hijos desde muy pequeños a tomar bebidas alcohólicas, como pulque y cerveza, y esto, aunado a una mala higiene por la falta de drenajes y letrinas, puede causar enfermedades virales como la hepatitis, que representa un grave peligro para esta población.
Y es que los menores pueden padecer de hepatomegalia por múltiples causas como el Síndrome de Reyé, que se presenta después de una infección de las vías respiratorias superiores o de una varicela, aproximadamente después de una semana; por los tres tipos de hepatitis, abscesos hepáticos, síndrome de Torch (infección materna que afecta al feto en gestación) o por obstrucción biliar.