DRAMÁTICO| PACHUCA ACABA CON LAS ILUSIONES DE LAS CHIVAS.
En un gran juego, los Tuzos consiguen su pase a la lucha por el título.
Pachuca, Hgo.- Y un huracán arrasó de tajo con todos los sueños del chiverío. Pachuca detuvo esa oleada interminable de rojo pasión con el blanquiazul de su alma y la taquicardia del Estadio Hidalgo al borde del colapso en tiempo de compensación.
Sí, perdió el partido 3-2, pero le fue suficiente para empatar en el global 4-4 y avanzar a la final del Clausura 2006 para medirse al San Luis.
Músculo, garra, entrega, nada puede reprocharse a ninguno de los contrincantes. Chivas llegó a la Bella Airosa convencido de que las hazañas pueden ser cosa de cada ocho días, mientras que los Tuzos tuvieron que aprender durante el trance del cotejo que la soberbia no es buena compañera.
Y es que Pachuca se tomó demasiado en serio su papel de superlíder, lo que al final, por nada le cuesta la vida. Salió sobrado. Demasiado confiado, sin la profundidad en el ataque integrado por Luis Landín, Richard Núñez y Nelson Cuevas.
La parsimonia en los hidalguenses hizo que ni siquiera se notara que a Guadalajara le faltaba velocidad. Pues ni Sergio Santana, ni Adolfo Bautista lograban imponer ese ritmo desquiciante de partidos atrás.
La luz al camino del Rebaño tuvo que llegar por uno de sus jóvenes. Omar Esparza, quien al minuto 37 tomó el balón dentro del área local, se sacudió con un recorte a la zaga tuza y disparó para vencer a Calero y poner a Chivas a un gol de su nueva hazaña.
El final del primer lapso fue lo mejor que le pudo ocurrir a los dirigidos por José Luis Trejo. Desconcertados, apretados contra su área, los jugadores locales tuvieron en el descanso el tiempo para reacomodarse.
Para el complemento, Chivas vivió una historia conocida. Como en Chiapas hace ocho días un penalty les volvió el rostro transparente. Corría el minuto 57 y Cuevas fue el conducto y Núñez el ejecutor correcto que lejos de repetir su pifia de la semana anterior, como cuando falló desde los 11 pasos ante Morelia, ahora anotó el 1-1 con autoridad.
En ese momento desapareció Pachuca. Chivas empezó a construir de entre los escombros, algo a lo que está acostumbrado. Y tuvo a su mentor en ?El Bofo?. Impredecible. Capaz de sacar de la chistera el pase a la final, como de caer fulminado, como muerto luego de ser alcanzado por un rayo, ante la más mínima marca.
Bautista fue el motor. Repartió juego, en una de esas por la derecha, a la entrada de Diego Martínez, quien llegó a línea de fondo y cuando lanzó la diagonal retrazada encontró la mano de Cuevas, suficiente para que Glower señalara el manchón penal y ?El Bofo? convirtiera el 2-1.
Un gol y la hombrada estaría de nuevo consumada. Pachuca estaba contrariado, sin atinar a salir, y ?El Bofo? no desaprovechó el momento para dentro del área bombear ante la salida de Calero y pintar el estadio de rojo y blanco. Era el 3-1 que calificaba a Chivas.
Pachuca parecía sentenciado a morir de angustia contra el tiempo. Se dedicó a mandar ollazos. Uno tras otro hasta el minuto 93, última jugada del complemento. Lanzado a la desesperada, con todo y su guardameta Miguel Calero que se levantó en el área, justo detrás de Aquivaldo Mosquera, su compatriota, que le ganó el balón y lo anidó en la red.
En un segundo el ojo del huracán rompió su calma y estalló sobre toda esa garra rojiblanca con toda su fuerza para anunciar el 3-2 definitivo, 4-4 global, que puso a los Tuzos en la final y a Chivas con el sabor del que a hierro mata, a hierro muere.
ACEPTA CHITIVA ROCES
El delantero colombiano del Pachuca, Andrés Chitiva, aceptó que tuvo algunos roces con jugadores de Chivas al final del encuentro por supuestas burlas que ambos equipos se hicieron con el silbatazo final.
El jugador sudamericano señaló que Diego Martínez y Adolfo Bautista le tiraron "unas pataditas" en los festejos del gol, sobre el tiempo, de su compatriota Aquivaldo Mosquera, ya que le reclamaban supuestas burlas por haberlos eliminado de esa manera.
"No se vale que se burlen de los equipos antes de terminar el encuentro y eso fue lo que ellos hicieron, pues ya sentían que habían ganado el partido y el pase a la final, creo que eso no se debe aceptar".
Chitiva dijo que lo importante fue que al final lograron salir con el pase y que seguirán trabajando para corregir lo que dejaron de hacer en este encuentro que por poco les cuesta la eliminación.
Mencionó que el resultado le dejó cierta emoción porque el equipo luchó hasta el último momento y logró el pase a la final de esa manera agónica.
Por su parte, el delantero uruguayo Richard Núñez dijo que a pesar de estar abajo en el marcador nunca pasó por su mente el salir con la derrota y resaltó la entrega del grupo en general para dar el último esfuerzo y lograr el objetivo.
Destacó que "el equipo nunca bajó los brazos nunca dimos nada por perdido creo que con lo demostrado hoy (ayer) estamos para campeones".
A su vez, el defensa Marvin Cabrera destacó la entrega del plantel aunque reconoció que en el primer tiempo dejaron ir muchas oportunidades de anotar mientras que Chivas aprovechó las que tuvo para complicarles el encuentro, pero que afortunadamente lograron terminar una última jugada para instalarse en la final.