Dan trámite inmediato al 20 por ciento de los casos de maltrato, al resto le tiene que dar seguimiento
El Siglo de Durango
EL SALTO, P.N., DGO.- El maltrato familiar y el abandono de los hijos son los problemas más comunes que se presentan ante la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Mujer, problema que afecta tanto a la zona urbana como a la serrana.
Hasta mediados de marzo, la Procuraduría efectuó 78 asesorías, de las cuales fueron 11 casos distintos, tres de ellos por maltrato, otros tres por falta de pensión alimenticia, uno de divorcio necesario, otro de mutuo acuerdo, solicitud de convivencia con hijos, localización de familiares y un robo de infante por parte de familiares.
El titular de la Procuraduría, Ángel Fredi Amaya Gallegos, indicó que dicha instancia dependiente del DIF opera bajo la Ley para la Protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes en el Estado de Durango en su artículo 55.
Tiene como antecedente la Ley para el Desarrollo Integral y Protección a menores de edad en el Estado, publicada el 23 de abril de 1992 y derogada el 23 de mayo de 2002.
Las denuncias por maltrato, no solamente físico, sino psicológico, económico y sexual, se han incrementado, sin embargo, esto más que significar que la violencia aumenta, es un indicador de que la gente en El Salto y la región serrana ya no se queda callada.
Es importante fomentar la cultura de la denuncia en el medio rural, pues hay muchas cosas que anteriormente la gente pensaba que tenía que tolerar y ahora han cambiado su postura, debido a la información que obtienen a través del DIF.
A la mitad del mes la dependencia ha efectuado 78 asesoría, lo que deja ver el trabajo constante que tienen y la solicitud de la gente, especialmente mujeres que en ocasiones se juntan hasta nueve personas en espera de hacer una denuncia o recibir consejería.
Cabe señalar, que en cuanto a las denuncias de maltrato se da tramite inmediato al 20 por ciento de los casos, en tanto que al resto se le tiene que dar un seguimiento.
Niños de nadie
Llama la atención en El Salto los casos de abandono de niños, por parte de padres que ante la necesidad de trabajar se van a otros lugares, otros están en la cárcel y hay quienes simplemente los consideran un estorbo.
Un caso que conmovió al personal de la Procuraduría fue el de cuatro niños de 11, diez, nueve y dos años vivieron solos porque su madre se fue a trabajar y los dejó encargados con una persona que solamente los cuidó cuatro días.
En atención a una denuncia ciudadana, personal del DIF acudió a una casa en donde los cuatro infantes se encontraban en condiciones insalubres y alimentándose con frituras y se comprobó que permanecieron solos por varios días.
Al momento de encontrarlos el pequeño de 11 años huyó, pero se logró resguardar a los de diez, nueve y dos, hasta que de alguna manera la madre que trabajaba en la zona serrana se enteró de lo ocurrido y viajó a reclamar a sus hijos.
Los menores se encontraban en un albergue “provisional” y tras una serie de entrevistas y compromisos, además de la advertencia de que sería vigilada del trato que diera a su familia, se le entregaron a la mujer los de diez y nueve, pero el menor sigue bajo resguardo.
Es la segunda ocasión que pasa lo mismo con esta familia, de ahí que la Procuraduría ponga especial atención en el caso, en espera de que la situación cambie o de lo contrario le serán recogidos los niños a la madre.
Hay un caso que se está por abordar de nueve niños de edades entre 17 y cinco años, de quienes el papá está recluido en el Centro Distrital de Readaptación Social, mientras que su madre los abandona deja a su suerte para asistir a las cantinas y tugurios del lugar.
“Es triste lo que ocurre con estos niños que incluso obtienen buenas calificaciones en la escuela, pero el único apoyo que tienen es el que se dan como hermanos, pues además viven en condiciones deplorables”, mencionó Amaya Gallegos.
Explicó que los pequeños comen una vez al día y se sostienen con lo que ganan los dos mayores, quienes ya trabajan, mientras que una niña de 15 años es la que hace de ama de casa.
En el rostro y el cabello de los niños se puede ver la ceniza derivada de la leña con la que se calientan y hacen de comer, además de evidenciar la escasez de agua que impide su aseo diario.
Este caso lo ha tomado la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Mujer, pues el padre ha pedido apoyo para estar con sus hijos, mientras que se busca proceder penalmente contra la madre.
El objetivo es tratar de apoyar a los menores, quienes a pesar de sus problemas han demostrado capacidad e interés por salir adelante, pues los que estudian son alumnos destacados.
Toma de decisiones
La Procuraduría de la Defensa del Menor y la Mujer, tiene la responsabilidad de tomar las decisiones adecuadas y direccionarlas a las autoridades correspondientes, como son custodias de menores, divorcios, pensiones, entre otras cosas de las cuales puede derivar molestias a quienes pierden.
Ángel Fredi Amaya Gallegos, titular de la dependencia, manifestó que lo complicado del trabajo es que a veces tienen que actuar como “malos”, según la percepción que pueden tener quienes se sienten afectados con ciertas determinaciones, pero se tiene que actuar con imparcialidad y de la manera más conveniente.
Para llevar a cabo sus investigaciones la Procuraduría se vale de los departamentos de Trabajo Social y Psicología, cuyo personal se encarga de indagar los casos para luego determinar de que manera es conveniente proceder.
Lo principal en los casos que se puede hacer, es entablar pláticas con la finalidad de que las partes involucradas lleguen a un acuerdo salo, tal es el caso de la violencia o solicitud de divorcio, de los que se busca primero la solución antes de las medidas drásticas.
Recalcó que la causa de los problemas se presentan por el desorden y malos hábitos que hay en el seno familiar, por lo que de manera alterna a la asesoría jurídica, el DIF lleva a cabo acciones en busca de la armonía entre padres, hijos y cónyuges.