MADRID, ESPAÑA.- El Gobierno de España anunció ayer que activará un plan de reconstrucción para Perú tras el sismo que la semana pasada dejó más de 500 muertos, el cual será adicional al Plan Anual 2007-2008 de cooperación con ese país sudamericano.
El anuncio fue hecho por la secretaria de Cooperación del Ministerio de Asuntos Exteriores, Leire Pajín Iraola, al término de una reunión con gobernadores provinciales, ayuntamientos y organizaciones no gubernamentales para analizar la situación de emergencia en Perú.
En un comunicado, Pajín indicó a nueve días del temblor de 7.9 grados Richter “la fase de emergencia prácticamente se ha terminado” y ahora comienza la rehabilitación, en la que participará de manera activa la Agencia Española de Cooperación Internacional (ACEI).
Sin mencionar el costo que para España tendrá implementar el plan de reconstrucción, la funcionaria aclaró que ello no repercutirá en el presupuesto general de la nación para 2007.
Precisó que el plan incluirá programas pesqueros y agrícolas, además de reconstrucción de viviendas e infraestructuras, rubros que no estaban contemplados en el Plan Anual que España mantiene con Perú y con otros países de América Latina.
“Ahora se incorporan los departamentos afectados por el terremoto que no estaban entre las prioridades en el Plan Anual, ya que en esos momentos eran otras”, explicó.
Señaló que los equipos de emergencia españoles enviados a territorio peruano regresarán la semana próxima, mientras el personal que trabaja sobre el terreno continuará allá.
Recordó que la AECI está en contacto permanente con la Oficina Técnica de Reconstrucción de la Embajada de España en Lima para valorar las medidas de apoyo más eficaces en coordinación con el Gobierno de Perú.
De acuerdo con Pajín, la fase de emergencia consistió en el flete de dos aviones con 130 toneladas de carga humanitaria, el traslado de 54 técnicos en rescate, salud y logística, tres potabilizadoras de agua y 150 mil euros.
‘Propuesta de botella fue inconveniente’
El ministro de la Producción de Perú, Rafael Rey, admitió ayer que su propuesta de entregar una botella de pisco (aguardiente de uva) con la etiqueta ‘7.9’ a los países que ayudaron a los afectados por el terremoto fue inconveniente.
“Entiendo que el nombre de esta iniciativa del pisco, que generosamente donaron la Asociación de Pisqueros, ha generado una polémica inconveniente”, dijo el funcionario.
Explicó que la propuesta que asumió tenía la intención de promover el pisco, cuya denominación de origen también reclama Chile, lo cual “ha sido juzgado inoportuno, hay diferentes puntos de vista” en el país sudamericano.
Analistas políticos indicaron que el pisco ‘7.9’ hace una clara alusión a la magnitud del terremoto que afectó las sureñas ciudades de Ica, Pisco, Cañete y Chincha, con saldo de unos 500 muertos, más de mil 500 muertos y alrededor de 250 mil damnificados.