Egipto, Jordania y el gobierno palestino intentaron hoy persuadir a las naciones árabes a que asistan a una conferencia de paz de Medio Oriente, al considerar que podría allanar el camino para la creación de un estado palestino el año próximo.
Arabia Saudí y Siria seguían siendo los países que más se resistían.
El presidente egipcio Hosni Mubarak mantuvo una reunión con los líderes palestinos y jordanos en esta ciudad turística ubicada a las márgenes del Mar Rojo. Se trata de los gobernantes árabes que más apoyan a la conferencia de paz de la semana próxima de Annapolis, en el estado de Maryland.
El encuentro tuvo lugar antes de una reunión clave de los cancilleres árabes que se realizaba en El Cairo el jueves en la noche y el viernes, para determinar quién asistirá a Annapolis.
Hasta ahora, Arabia Saudita y Siria no están convencidas de que la conferencia pueda cerrar con un compromiso israelí importante. Los saudíes quieren un plazo firme para las negociaciones de los asuntos más importantes del conflicto entre israelíes y palestinos, mientras los sirios presionan para que se aborde en la conferencia el tema de las alturas del Golán.
Egipto insistió el jueves en habrá avances importantes en Annapolis.
El portavoz de Mubarak, Suleiman Awad, expresó que el gobierno de George W. Bush estaba "logrando progresos que allanarán el camino al establecimiento de dos estados y un estado independiente palestino en el año próximo y antes de que concluya el mandato de Bush".
"Este es un compromiso por un cronograma de trabajo por primera vez", declaró a la prensa mientras Mubarak, el rey Abdula II de Jordania y el presidente palestino Mahmud Abbas se encontraban reunidos. Dijo que los tres líderes coincidían en que "la conferencia da lugar al optimismo".