Prometen combatir la corrupción y revisar la estrategia en Irak.
EL UNIVERSAL
Washington, EU.- Los demócratas asumieron ayer el control de ambas Cámaras del Congreso de Estados Unidos, por primera vez desde 1994 y con la promesa de combatir la corrupción y revisar la estrategia estadounidense en Irak.
?Hoy hacemos historia. Hoy cambiamos el rumbo de nuestro país?, dijo la legisladora demócrata Nancy Pelosi, quien ayer se convirtió en la primera presidenta de la Cámara de Representantes en la historia del Legislativo.
Mientras, en su condición de presidente del Senado, el vicepresidente Richard Cheney, tomó juramento a los miembros de esa Cámara, entre ellos diez nuevos senadores, ocho de ellos del Partido Demócrata.
El líder de la nueva mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, reiteró ayer que su partido ?trabajará de forma bipartidista, de forma abierta, para resolver los problemas del pueblo estadounidense?.
La Oposición demócrata recuperó el control del Legislativo en los comicios del pasado siete de noviembre, en parte por el descontento popular con la evolución de la guerra en Irak, pero también recurrió a una campaña en contra de la llamada ?cultura de la corrupción? en el Congreso.
Tras el debate y votación de varias medidas de índole nacional, los demócratas tienen previsto meterse de lleno en la revisión de la estrategia político-militar de Estados Unidos en Irak.
Sin fecha precisa aún, se prevé que el nuevo secretario de Defensa, Robert Gates, acuda a una audiencia en el Senado la semana próxima para analizar las condiciones sobre el terreno en el país árabe.
A corto plazo, durante las primeras 100 horas de la 110 Legislatura -que comienzan el martes próximo-, los demócratas se han comprometido a votar diversos proyectos de Ley de carácter nacional, entre ellos uno que restringe aún más las normas de ética que rigen la conducta de los legisladores y otro que flexibiliza las investigaciones científicas con células madre embrionarias.
Los demócratas también se proponen aumentar el salario mínimo y mejorar el sistema de cuidado médico de los millones de ancianos y jubilados bajo el popular programa conocido como ?Medicare?.
Entre las asignaturas pendientes en el Congreso figura también la reforma de las leyes de inmigración, un asunto que profundizó las divisiones políticas y enfrentó a la Casa Blanca incluso con los republicanos.
Aunque los demócratas no anticipan grandes trabas para la aprobación de sus iniciativas en la Cámara Baja -allí lograron 16 escaños adicionales-, en el Senado tienen la mayoría por tan sólo un escaño, por lo que requerirán del apoyo de los republicanos para impulsar sus proyectos.
Promete Senado reforma migratoria
Los senadores demócratas prometieron una ambiciosa agenda legislativa, la cual incluye una reforma ética, energética y aumento de salarios mínimos, así como la reforma migratoria.
La tabla de diez iniciativas, detallada luego de que los demócratas asumieron ayer por la tarde el liderazgo en la Cámara de Representantes y el Senado, incluye en primer lugar una reforma ética para ?limpiar? al Congreso.
En segundo lugar los demócratas desean aprobar un aumento de los salarios mínimos de su actual nivel
de 5.15 dólares por hora a 7.25, luego que se han mantenido estancados en los últimos nueve años.
La tercera medida busca renegociar los precios de las medicinas bajo el programa federal denominado
Medicare, para personas de la tercera edad.
En cuarto lugar los demócratas planean implementar todas la recomendaciones de la Comisión del 11 de septiembre que dejaron pendientes los republicanos, incluidas las de seguridad portuaria.
La quinta iniciativa busca financiar la investigación con células embrionarias, a fin de buscar remedios
a enfermedades degenerativas como el Alzheimer y el mal de Parkinson.
En sexto lugar está la reforma energética, que contempla el fin de subsidios a empresas petroleras; en séptimo una reforma del costo de colegiaturas y en octavo el fortalecimientode las Fuerzas Armadas de
Estados Unidos.
En noveno lugar aparece la ?reforma migratoria integral? para arreglar la situación de la migración en el país. La asignatura no aparece, sin embargo, en la lista de la Cámara de Representantes. El nuevo líder de la mayoría senatorial demócrata, Harry Reid, fue uno de los principales impulsores de la reforma cuando fungió como líder de la minoría en la pasada legislatura.
Finalmente, la décima iniciativa busca obligar al Congreso a compensar cada gasto presupuestal con ingresos comprobables, a fin de evitar un aumento del déficit federal.