Un coche bomba estalló hoy en una panadería mientras los clientes hacían fila para comprar pan y mató a por lo menos 11 personas, incluyendo dos niños, dijeron funcionarios.
El ataque ocurrió a las 7:20 p.m. _hora en que los musulmanes terminaban el ayuno del día durante el mes del Ramadán_ en el vecindario de Amil.
Funcionarios del hospital dijeron que además de los 11 muertos había 18 heridos, entre ellos dos niños.
La explosión dañó cinco tiendas y tres casas e incendió cinco automóviles.
"Corrimos fuera de la casa al oír la explosión. Pude ver la panadería y una tienda cercana de pickles en llamas", dijo Abu Ahmed, empleado del gobierno. "Vi muertos y heridos tendidos en el piso. Los heridos clamaban por ayuda mientras llegaban las ambulancias".
Por otra parte, una filial de al-Qaida en Irak amenazó matar a los líderes tribales suníes que cooperen con Estados Unidos y con las autoridades locales, tras el asesinato del líder de una revuelta contra la organización extremista.
En otro comunicado, el Estado Islámico de Irak anunció una nueva ofensiva durante el Ramadán, el mes santo islámico que comenzó esta semana. El comunicado informó que la ofensiva se realizará en memoria de Abú Musab al-Zarqawi, fundador de al-Qaida en Irak, quien murió durante un ataque de la aviación estadounidense en junio del 2006.
Los comunicados fueron difundidos el viernes y el sábado por páginas islámicas en la internet. Las declaraciones se atribuyeron la responsabilidad por el asesinato de Abdul-Sattar Abú Risha, quien encabezó el levantamiento contra al-Qaida en la provincia de Anbar, al poniente de la capital.
Tras atribuirse la responsabilidad por la muerte de Abú Risha, ocurrida el jueves, Estado Islámico informó que había formado "comités especiales de seguridad" a fin de seguir y "asesinar a los dirigentes tribales, los traidores, que mancharon la reputación de las tribus auténticas al someterse ante los soldados de la Cruzada" y el gobierno del primer ministro Nouri al-Maliki, encabezado por los chiíes.
"Publicaremos listas de nombres de estas figuras tribales, para hacer escándalo de ellas entre nuestras benditas tribus", agregó el comunicado.
En otra declaración, difundida el sábado, el presunto jefe de Estado Islámico, Abú Omar al-Baghdadi, anunció una nueva ofensiva en memoria "del mártir Abú Musab al-Zarqawi en el comienzo del Ramadán", que para los sunitas fue el jueves y para los chiíes el día siguiente.
"Hoy, estamos en el umbral de una nueva era, un punto de quiebre en el mapa de la región y en el mundo entero. Hoy atestiguamos la falacia de la civilización occidental y el renacimiento del gigante islámico", dijo al-Baghdadi, en su grabación de media hora.
Los funcionarios estadounidenses esperan que la muerte de Abú Risha no signifique un retroceso en el combate que emprendió contra al-Qaida desde el año pasado, cuando organizó a los clanes sunitas para enfrentar al movimiento extremista, causando un vuelco en la situación dentro de Ramadi y otras partes de la provincia de Anbar.