Admite el defensa mexicano estar pasando por una estapa complicada en su carrera.
MÉXICO, D.F.- El 2007 aún no completa su tercera semana; sin embargo, ya ha sido un completo calvario para Rafael Márquez. Errores que han costado goles en contra, un bajo nivel futbolístico y críticas por parte de la prensa, han marcado el inicio de año del defensa mexicano del Barcelona, quien admite pasar por una etapa complicada.
"Todavía no me encuentro en mi mejor momento, pero estoy esforzándome para llegar a eso", reconoce el entrevistado vía telefónica desde Barcelona, España. "El paro invernal sí causa que no llegues bien físicamente, pero esto es un poco de lo que se ve en todos los equipos...".
Aunque en uno como en el que milita, todo se magnifica. Una prueba fue su error ante el Getafe hace semana y media, ése en el que intentó retrasarle el balón al arquero Víctor Valdés, pero se lo dio al delantero rival Güiza, quien no desaprovechó la oportunidad de marcar una anotación.
Yerro que le costó ser duramente criticado. "Fue el mexicano quien poco después del intervalo, entregó de forma inexplicable un regalo atrasado de Reyes a Güiza, quien esta vez no falló", publicó El "Mundo Deportivo".
No obstante, Rafael solicita no olvidar la exhibición defensiva que dio antes de esa equivocación.
Sin desear que suene a pretexto, afirma que todavía no se recupera completamente de la lesión que sufre en el tobillo derecho a causa del fuerte golpe que recibió en el cotejo ante el Levski Sofia de Bulgaria, dentro de la Champions League, en noviembre pasado.
"Tropiezos o errores los tiene cualquier ser humano y no hay que agachar la cabeza por este tipo de críticas. A veces, las cosas van bien o mal, te equivocas o tienes mala suerte, pero no hay que quedarse en eso, sino seguir esforzándote, trabajando para continuar haciendo bien tu papel".
Aunque las cosas siguen sin dársele como desea. Ejemplo de eso fue el partido de contra el Alavés, dentro de la Copa del Rey, en el que tampoco se vio bien.
Márquez sabe que no anda fino dentro del campo, pero también que no tardará en recuperar el nivel que lo convirtió en un inamovible en la alineación de Frank Rijkaard y que la posición en la que se desempeña suele ser algo injusta.