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CONTEXTO LAGUNERO | Lo que dificulta conseguir empleo.

JUAN MANUEL GONZALEZ

Todos creemos en algo, todos tenemos muchas creencias, correctas o no, ciertas o no, pero las tenemos. Algunas de ellas las tenemos tan arraigadas que, de forma inconsciente, nos mueven a actuar de cierta forma ante las circunstancias de la vida. Muchas de ellas nos fueron inculcadas desde niños, con el ejemplo que observamos o con los consejos y comentarios que nos hacían nuestros familiares o amigos más cercanos.

Para mucha gente, por ejemplo, los errores de ortografía al escribir, son pequeña cosa, no importan, se pueden pasar por alto, todos los cometemos de una u otra manera, con eso nos justificamos, a fin de cuentas, todo el mundo entiende lo que escribimos. Debemos estar concientes de que muchas solicitudes de trabajo mal llenadas, con errores simples de ortografía, son rechazadas por eso, por los pequeños errores de ortografía. Esos errores son el reflejo de que no cuidamos los detalles, de que somos pasalones, de que hacemos las cosas como las hacen la mayoría de las personas: al ahí se va, sin tratar de hacerlas lo mejor que podamos, sin preocuparnos por los detalles, incluso de los más simples y pequeños. De seguro de esa misma forma dejaremos pasar una etiqueta mal puesta, un paquete mal envuelto, una mancha en la pared de la casa nueva, basura acumulada por doquier, una lámpara fundida, pedidos surtidos incompletos por descuido, etc. Cuando buscamos empleo, carecemos de la visión de que en una empresa, muchas veces el descuido de pequeños detalles provoca que el cliente se pregunte si esa misma actitud descuidada se extiende a las demás operaciones de la empresa. Nos debemos preguntar si la atención a los detalles es parte de la cultura de la empresa-y más vale que así lo sea- de la cual queremos formar parte. El atender hasta los más mínimos detalles en Disney es parte de su éxito para ser la empresa más eficiente del planeta y lo mencionan como una parte de su cultura organizacional: “cuidar hasta los más mínimos detalles”, es una de las siete claves de su éxito.

Nuestros padres y nuestros familiares mas cercanos nos han hecho creer que estudiar y leer son cosa de la escuela. Nada más falso. El estudio, el aprendizaje y la lectura, son permanentes, nunca acabamos de aprender y de conocer todo, debemos mantenernos actualizados en el mundo dinámico del conocimiento; la lectura es el mejor medio para aprender mucho, la poca lectura o la ausencia de ella, afecta mucho el nivel y la calidad de empleo que podamos conseguir. Una persona que lee, que se cultiva, que se mantiene al día, transmite y hace que se perciba por los demás su deseo de superación. La televisión ha sido parte del problema para que la gente no lea, con sus programas ligeros, de cómicos de carpa, novelas, y los llamados reality shows, afecta la vida y hace que las familias se disuelvan impidiendo acceder a niveles superiores de conocimiento y cultura. Cuando los niños ven que en su casa los padres leen, ese es el mejor ejemplo para que adquieran el hábito y el gusto por la lectura y para que sepan que leer es crecer.

Todos aceptamos que vivimos en un mundo globalizado y cuando necesitamos empleo, lo queremos aquí, en nuestra ciudad, sin tener que desplazarnos a otra parte por cercana que esta sea. Además, le tenemos pavor a los turnos, solo queremos trabajar de día, no queremos que nos den trabajo con cambios de turno. Aun cuando sea nuestra primer oferta de empleo que nos hacen, le hacemos el feo a la misma si nos dicen que vamos a trabajar por turnos sin tener la más mínima idea de lo que ello significa. Trabajar por turnos es bueno, se puede conocer el desarrollo de la empresa de mejor manera cuando convivimos con nuestros compañeros de trabajo en los diferentes turnos. Particularmente el turno nocturno fomenta mucho la solidaridad, el compañerismo, el trabajo en equipo y la camaradería y se pueden conocer mejor y más rápido los procesos de trabajo.

Desafortunadamente, todavía son muchísimas las personas que creen que el gobierno es quien debe darnos empleo y lo peor es que los políticos también se lo creen y le ofrecen a la gente que les van a conseguir empleo y por eso dicen “Con el candidato Fulano de Tal, empleo para todos”, como si fueran tortibonos. Los ciudadanos, acomodándose y sin querer tomar la responsabilidad de su propia vida, se atienen a que otros les resuelvan sus problemas. Esta creencia evita que nosotros trabajemos en nosotros mismos para tratar de ser útiles y para conseguir el empleo en donde podamos ser más eficientes y rendir más.

Otra creencia común es que si trabajamos en una empresa grande, el empleo es más seguro. Falso, lo seguro o inseguro del empleo lo determina nuestro propio quehacer, saber hacer y saber hacer bien, aprender todos los días a hacer nuestro trabajo muy bien, enriqueciéndolo, aportando cada día más, con menos fallas, con más exactitud, dándole a nuestro trabajo más valor con menor costo y con mayor seguridad.

Ojala que nos esforcemos por servir mejor, por ser mejores, para que a las empresas les convenga contratarnos y nosotros les podamos hacer un trabajo, un servicio, un producto, un quehacer, que les interese que se haga y por tanto, que nos paguen en forma justa un dinero que es muy de ellos y que nosotros con nuestra labor fregona, hagamos que ese dinero sea muy de nosotros.

Comarca Lagunera. Junio, 2007.

Correo electrónico: jgonzalez2001@hotmail.com

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