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De nuevo el tranvía |Las laguneras opinan

Rosario Ramos Salas

En el principio fue el tranvía. Aquel que, durante cincuenta y dos años conectó las tres ciudades vecinas. Aquel que todavía mucha gente recuerda y le suspira. El otro día escuché decir a una señora: “Ver fotografías del Río Nazas lleno de agua me hace evocar aquellos años paseando en el tranvía, cuando casi podías tocar el agua”. El tranvía cubría casi toda la ciudad de esos años, cruzaba el río para llegar a Gómez, recorría el hoy Miguel Alemán hasta Lerdo.

El primer tranvía se estableció en 1890 y era jalado por mulas. En 1899 comenzó la Compañía Limitada de Lerdo a Torreón S. A. con un capital de 103,000 pesos y con tranvías eléctricos. Fue entonces que para celebrar este acontecimiento se compuso la famosa canción de Torreón a Lerdo.

Cuento todo esto para que, en el año del centenario de la ciudad, no sólo nos despierte la nostalgia, sino para reflexionar en torno a la movilidad humana sostenible y a los medios de transporte que desde entonces hemos tenido, de cómo ha ido creciendo la ciudad en toneladas de pavimento, con nuevas calles y avenidas que muchas veces se trazan, se pavimentan y no se conectan con medios de transporte adecuados y cómo encontrar soluciones que le agreguen a la ciudad y a sus habitantes calidad de vida.

Hace cien años, paradójicamente, estábamos mejor comunicados que ahora. El tranvía de Torreón a Lerdo, como transporte colectivo fue el primer tranvía interurbano en Latinoamérica y el tercero eléctrico en el país. Unía a tres ciudades. Y no sólo transportaba personas, sino también tenía carros para repartir carga por los diferentes poblados.

En 1904 la Compañía de Electricidad y Tranvías de Torreón abrió un sistema urbano con cuatro rutas, tres que circulaban por la Hidalgo a la Matamoros y una cuarta hasta la Metalúrgica. Comunicar el primer cuadro de la ciudad fue relativamente fácil ya que el trazo de la ciudad desde sus inicios, fue bastante regular.

Sin embargo por alguna razón, tal vez porque se pensó que el sistema era anticuado, hacia mediados del siglo XX el tranvía en Torreón dejó de funcionar. Y como si de una paradoja se tratara, hoy día, en Europa, el tranvía ha vuelto para quedarse.

Algunas ciudades, en Francia como Burdeos, están acabando con la hegemonía de los carros, al diseñar una red de trasporte colectivo sin stress y sin smog. La red incluye tranvías sin cables, bicicletas y autobuses que no contaminan. Todo conectado a estacionamientos en la periferia donde las personas dejan sus carros y toman el tranvía o la bicicleta. En el centro de la ciudad se valora el patrimonio y quienes desean ir al centro encuentran mejor calidad del aire y calidad de vida. La red también se conforma tanto de líneas urbanas, como de cercanías, para viajar a municipios conurbados como bien lo hacía nuestro antiguo tranvía.

La red de tranvías en Burdeos, una ciudad de 250,000 habitantes cubre 24 kilómetros y mueve 160,000 usuarios diarios. ¡Qué maravilla!

Volviendo a nuestra historia, algo sorprendente fue que en 1907 una compañía de tranvías, propiedad de un chino cantonés anunció que construiría una línea de tranvías eléctricos de 26 kilómetros que conectaría a Torreón con Matamoros y San Pedro. Algo único en esa época.

Desafortunadamente el entallamiento de la Revolución en 1910 hizo que la línea nunca entrara en operación y nada se volvió a saber de la compañía.

Finalmente el tres de marzo de 1953 el último tranvía dejó de operar en la ciudad.

¡Qué lástima que se dejara y se perdiera! Pero nunca es tarde. Sólo que se necesita contar con autoridades convencidas, que se pongan de acuerdo y se tomen las decisiones correctas, pensando en los ciudadanos y en el largo plazo.

No se trata sólo de abrir nuevas vialidades, distribuidores viales que luego hay que tumbarlos, nudos o puentes, sino pensar en el tema del transporte colectivo del futuro que tanta falta nos hace.

El transporte masivo ha sido, por muchos años el coco de autoridades y las soluciones que han dado, han sido, casi siempre parciales, sin futuro. Los camiones siguen contaminando, los choferes siguen arrancando sin esperar que los usuarios terminen de bajarse, no se detienen en los cajones asignados. Uno de los proyectos que el alcalde ha presentado para este año es la rehabilitación del Centro Histórico, sin embargo nada se menciona sobre el transporte. Eso es lo primero para que las personas no dejen de ir al Centro, porque si se cuenta con un moderno y eficiente sistema de transporte el carro saldría sobrando.

Bueno a lo mejor son sueños guajiros, como dicen, pero pediría a las autoridades que nos digan si han incluido este tema o si sólo piensan en vialidades y más pavimento.

garzara1@prodigy.net.mx

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