NUEVA YORK, EU.- The Wall Street Journal defendió su venta al magnate Rupert Murdoch al garantizar a los lectores su independencia e integridad profesional, tras las críticas de otros diarios como The New York Times y grupos afines a la izquierda.
El prestigioso diario fue adquirido la noche del martes por Murdoch luego de tres meses de negociaciones y de que la mayoría de la familia Bancroft, propietaria de Dow Jones, la editora del rotativo, aceptó su oferta de cinco mil millones de dólares.
En el editorial titulado ‘Nuevo dueño’, en su edición de este día, el diario quiso dejar claro que un cambio en el accionariado y en el control del grupo no va unido necesariamente a un cambio en la forma de hacer periodismo ni en los estándares éticos ni profesionales.
The Wall Street Journal señaló que su credibilidad descansa en el trabajo diario realizado desde hace más de un siglo y en la plantilla de dos mil reporteros y editores que trabajan en la actualidad en sus páginas.
Aprovechó para lanzar algunos dardos contra los que durante meses criticaron la operación de compra y aseguraron que de llegar a buen puerto, tal y como ahora ha pasado, sería la ruina para Dow Jones y su buque insignia, The Wall Street Journal.
‘Algunas de estas voces son competidores comerciales o ideológicos que tienen sus propios intereses en minar nuestra credibilidad’, señaló el editorial, para después referirse al Financial Times, dentro de la primera categoría, y a The New York Times, en la segunda.
Señaló que serán los lectores quienes juzguen si ‘las lágrimas que derramaron (ambos medios) por el funeral del Journal fueron de verdad o de cocodrilo’.
El texto asimismo se refirió a otros críticos a los que irónicamente llamó ‘nuestros amigos de la izquierda’. ‘No pueden decidirse entre qué opiniones odian más, las nuestras o las de Murdoch’, señaló el diario, cuyas páginas de opinión tienen un marcado tono conservador.
El rotativo rechazó los augurios hechos por analistas cercanos a la izquierda, que han pronosticado que caer en manos de Murdoch significaría su fin.
‘En lo que respecta a la cobertura noticiosa, los críticos insultan los estándares y la cultura de nuestros reporteros y editores. No son plantas en macetas que abandonarán los hábitos de toda una vida simplemente porque alguien diferente sea dueño del periódico’, indicó.
‘Decir que el Journal dejará de ser una fuente creíble de noticias es calumniar la integridad de nuestros 700 profesionales de carrera’, añadió el editorial.
Por otro lado, el diario recordó el acuerdo que firmó Murdoch con los Bancroft para asegurar la independencia de la línea editorial, que incluye la presencia de un miembro de esta familia en el consejo de administración de News Corp, el imperio mediático del empresario.
‘El último veredicto recaerá en ustedes, los lectores. Por nuestra parte, sólo podemos decir que tenemos la intención de seguir adelante con las mismas creencias mañana y en el futuro que hemos tenido por un siglo’, finalizó el matutino.
Desde que Murdoch anunció el pasado primero de mayo su oferta para hacerse con Dow Jones, muchas fueron las voces que se alzaron en contra, no sólo fuera sino también dentro de The Wall Street Journal, en su propia redacción y entre los Bancroft.
La principal preocupación era, y es, que Murdoch no respete la integridad e independencia editorial del diario, conocido como es por su tendencia conservadora y por -según sus críticos- usar sus medios para impulsar su agenda política.
Entre otros negocios, News Corp incluye la televisora Fox (de clara inclinación republicana), los tabloides New York Post o The Times of London, entre más de 100 diarios, así como la web MySpace, los estudios de cine 20th Century Fox o cadenas por cable.