Los labios son la parte más expresiva del rostro; delatan el estado de ánimo y, según su forma, el carácter y personalidad.
La boca es el "pasaporte" de la seducción, de hecho, muchas mujeres son recordadas por sus sugestivos labios o por su hermosa sonrisa.
Desde tiempos inmemoriales los labios han inspirado a poetas, pintores y músicos, quienes les han dedicado sus creaciones artísticas.
Si la mirada es el reflejo del alma, los labios son la parte más expresiva del rostro; delatan el estado de ánimo y, según su forma, el carácter y personalidad.
Según los fisonomistas, unos labios gruesos, por ejemplo, además de sugerir sensualidad, describen a una persona optimista que gusta de compartir su alegría de vivir.
Los delgados, por su parte, anuncian astucia y un espíritu malicioso; cuando el inferior es mas grueso, es indicio de cierto genio para los negocios; al contrario, cuando el grueso es superior, es señal de simplicidad.
Cuídalos
Sea cual sea su forma, para que estén hermosos necesitan ciertos cuidados y mimos, porque esta zona es una de las más sensibles de todo el cuerpo.
Su piel es fina y carece de glándulas sebáceas, de ahí su tendencia a la sequedad y a la formación de pequeñas arrugas o grietas.
El grosor de los labios, tan atractivo de la juventud, obedece a la abundancia del colágeno natural, el cual va disminuyendo con la edad, hasta dejarlos finos, secos y rodeados de líneas cada vez más perceptibles.
Sin embargo, el paso del tiempo no es su único enemigo, ya que el tabaco y el constante movimiento al que les sometemos cuando hablamos y gesticulamos, provocan su envejecimiento prematuro.
Por si fuera poco, se secan y parten también por las agresiones ambientales: la exposición al sol, al viento y al clima frío.
Todos estos factores contribuyen a que los labios pierdan sus lubricantes naturales. La deshidratación y la baja producción sebácea también causan labios secos.
Reglas básicas 1) Se deben proteger de las temperaturas extremas.
2) Usar tratamientos específicos para combatir los problemas de esa zona.
3) Evitar fumar, ya que el tabaco provoca arrugas en el contorno de los labios y la nicotina impide la correcta oxigenación de las células.
4) Buscar barras de labios que además de dar color, protejan, nutran e hidraten.
5) Así como el resto del cuerpo, exfoliarlos cada dos semanas con un producto suave y, luego, humectarlos con un buen producto.
El color que te va Una vez que se consigue tener unos labios suaves, listos para ser besados, es importante llenarlos de color. Afortunadamente, la oferta de estos productos es muy amplia, pero debes elegir el color que te favorezca más.
Rubia y piel bronceada Busca los tonos naranja y el oro. Evita el rosa, en toda su gama.
Piel blanca y cabello castaño Los tonos que te van son los lilas. Evita a toda costa los beige.
Piel morena y ojos oscuros Favorecen los marrones, los rojos y los tonos cobrizos. Elige un rosa tirando a ciruela, tipo cobrizo y mejor no uses morado ni fucsia.
Labios finos Elige el rosa pálido o el salmón. No uses el rosa mexicano y el fucsia, porque la boca parecerá una cicatriz.
Dientes no muy blancos Tu mejor elección será un cereza oscuro. No uses naranjas ni ningún tono cálido.