El primer ministro británico Tony Blair (derecha) conversó ayer con soldados británicos en la cafetería de la base de Basora, sur de Irak, durante la visita que realiza al país. (EFE)
Tony Blair, cuya gestión al frente del Gobierno ha estado marcada por la decisión impopular de unirse a la invasión de Irak en 2003 a fin de derrocar a Saddam Hussein, llegó ayer a Bagdad para cumplir su séptima y última visita como primer ministro británico.
Poco después de que Blair llegó a la llamada Zona Verde en la capital, tres proyectiles de mortero o cohetes estallaron en el complejo fortificado. Una persona resultó herida, dijo el portavoz de la Embajada estadounidense, Lou Fintor.
Un proyectil cayó en el complejo de la Embajada británica según funcionarios de seguridad, quienes pidieron permanecer anónimos porque no tenían autorización de divulgar la información. Se desconoce si Blair estaba en la Embajada cuando ocurrió el ataque.
Un cuarto proyectil explotó justo frente a la Zona Verde.
Fintor no hizo mención sobre la presencia de Blair, y no estaba claro a qué distancia ocurrieron las explosiones del lugar donde se hallaba el líder británico para reunirse con Al Maliki y con el presidente Jalal Talabani.
El portavoz oficial de Blair desestimó el hecho y dijo que “no hay indicios de que haya ocurrido algo fuera de lo común”.
Blair llegó a Irak desde Kuwait, tras conversar el jueves en Washington con el presidente estadounidense George W. Bush.
Mueren 17 personas en atentados
Al menos 17 personas murieron ayer en Irak -incluido un conductor suicida- en dos ataques ocurridos en Bagdad y en Mendali, provincia de Diyala, al noreste de la capital, informaron fuentes responsables locales.
Alrededor de 50 desconocidos, que se trasladaban en tres coches y que iban vestidos con uniformes militares, asesinaron a tiros a 15 habitantes de la aldea de Hamid, próxima a la ciudad de Mendali, en la provincia de Diyala, precisó Yauad Kazem Bazaz, vicepresidente del ayuntamiento de Mendali.
Los atacantes irrumpieron en la aldea con el pretexto de capturar a rebeldes y proveerse de armas, aseguró el responsable local, que agregó que los 15 hombres fueron acribillados en presencia de sus familias.
Diyala se han convertido en los últimos meses en el principal feudo de la resistencia iraquí, especialmente de la organización radical islámica “Estado Islámico de Irak”, coalición de ocho grupos armados liderados por la agrupación terrorista Al Qaeda.
Por otra parte, un policía iraquí perdió la vida y otro resultó herido por el estallido de un coche bomba conducido por un suicida, en la Plaza de Jordania, en el oeste de Bagdad, informaron fuentes de seguridad.
Refrenda Blair apoyo en búsqueda de paz
El saliente primer ministro británico, Anthony Blair, refrendó ayer ante las autoridades de Irak su colaboración en los esfuerzos para lograr la paz y acelerar la reconciliación entre las comunidades iraquíes a través de elecciones.
Blair manifestó su apoyo al primer ministro iraquí Nuri al Maliki y al presidente Jalal Talabani en una breve reunión, según reportes de prensa conocidos en Bagdad.
Dijo que seguirá colaborado con el Gobierno iraquí en la búsqueda de la paz y la estabilidad incluso cuando deje el cargo, en junio próximo.
El primer ministro británico señaló que la violencia sigue siendo parte de la vida diaria en Irak. “Fue liberado de la terrible dictadura de Saddam (Hussein) y ahora hay intentos de opresión de distinta índole, con terrorismo y violencia” , añadió.
Por ello, Blair lanzó un llamado a la convocatoria de nuevas elecciones provinciales y al aumento de los esfuerzos para que los líderes tribales y grupos vinculados con la violencia sean incluidos en el proceso político.