El templo de San Atenógenes es una edificación de la que se sienten orgullosos sus habitantes.
POANAS, DGO.- Los habitantes de la Villita de San Atenógenes y su gente que ahora vive en Estados Unidos dan un claro ejemplo del poder que tienen los ciudadanos para sacar adelante a su pueblo con el solo hecho de querer hacerlo.
Hoy inician las tradicionales fiestas del pueblo de la Villita de San Atenógenes y con ellas la inauguración de la remodelación y ampliación de su templo, luego de dos años que inició el proyecto.
El tradicional pueblo ubicado en el municipio de Poanas se caracteriza por la unidad y colaboración de su gente; ejemplo de ello son los trabajos realizados en el antiguo templo de San Atenógenes, que ahora luce como un monumento religioso del cual se muestran orgullosos.
Luis Fernando Álvarez Santana, arquitecto a cargo de la obra, comentó que fueron alrededor de un millón 600 mil pesos los que se invirtieron en la obra, aunque cabe señalar que se hizo con recurso de los habitantes del lugar y paisanos, solamente.
Comentó que es una inversión considerable y no fue fácil juntar tanto dinero; sin embargo, en un plazo de dos años se logró cumplir un sueño de la mayoría de los habitantes de este pintoresco rincón de Poanas.
La participación de los connacionales que ahora radican en Estados Unidos fue elemental para llevar a cabo los trabajos de remodelación del templo, ya que con la coordinación de Efraín Rodríguez Cepeda, de Denver, Colorado, fue posible reunir fondos en diversos puntos de la Unión Americana.
Radicados en Colorado, California, Ohio, Idaho, Texas y otros estados del vecinos país del Norte atendieron a la solicitud de colaboración para ejecutar la obra por muchos deseada en la Villita de San Atenógenes.
En el pueblo, había gente que no podía participar pagando alguna cuota, por lo que se comprometían a hacer o comprar alguna figura o material para aportarlo a la obra que no cesó en dos años y que ahora exhibe resultados.
Álvarez Santana, hijo de padres nacidos en la Villita, destacó la unidad y disposición de los nacidos en este pueblito de Poanas para hacer de su templo una edificación hermosa, que lógicamente contó con los permisos necesarios para su embellecimiento.
Dijo que cambiaron algunas piezas del interior, colocaron algunos bloques de cantera sólida, algo de chapa de cantera, vitrales, pintura, piso, se hizo una ampliación y se construyeron dos torres, además de las figuras que se acoplaron en el exterior.
Ahora el inmueble, que además cuenta con iluminación, luce de día y de noche entre las demás construcciones de San Atenógenes, que no oculta su fervor y el deseo de contar con un templo hermoso.
Comentó que con las remodelaciones el edificio tiene una tendencia barroca, aunque señaló que no se puede encasillar en un solo estilo pues se hicieron varios arreglos que no se definen en dicha modalidad.
Vinieron los paisanos
Paisanos de diversas localidades de Estados Unidos viajaron a su natal Villita de San Atenógenes para participar de la tan esperadas fiesta en la cual se inaugurarán los trabajos que se hicieron al templo del lugar.
Se espera la participación de cientos de connacionales que hicieron el viaje a San Atenógenes aprovechando la temporada vacacional, para participar de una celebración que marcará al pueblo.
Luis Fernando Álvarez Santana, arquitecto a cargo de la obra, platicó que el comité encargado de los trabajos mandó a hacer unas postales que se enviaron a todos los paisanos de que se tiene registro son originarios del lugar, para enterarlos de la eficacia de sus apoyos.
Son muchos los que se animaron a estar en su tierra natal para la celebración en la cual se preparó comida para más de dos mil personas, además de una serie de actividades que harán de esta fiesta la más bonita en años.