La mayor parte de las colonias que se encuentran cercanas al Cerro de Mercado son producto de invasiones.
El Siglo de Durango
La mayoría de los asentamientos humanos que se encuentran anexos a la Mina Cerro de Mercado son irregulares; la Dirección Municipal de Desarrollo Urbano y Obras Públicas determina que dicha zona no es 100 por ciento habitable por lo que se debe considerar, a futuro, la posible reubicación.
Tras el incidente que se generó a raíz de que una explosión en la mina provocó que una roca fuera arrojada para impactarse contra el edificio de un templo que se encuentra por el área y causara daños materiales, Guillermo González Treviño, subdirector de Desarrollo Urbano, comenta que estas zonas no son las más apropiadas para vivir.
“La mayor parte de las colonias que están alrededor del Cerro de Mercado son colonias irregulares, se metieron algunos en terrenos que eran propiedad del cerro, otros estaban colindantes y como son terrenos que tienen una pendiente muy fuerte, pues la gente se ha ido acomodando como ha podido”, explica el arquitecto de profesión.
“En realidad no es una zona habitable. Desgraciadamente, la gente ha buscado terrenos lo más cercano al centro de la ciudad y se han ubicado allí. Ya hubo algunos problemas por la misma cercanía, de que algunas lagunas tenían fisuras, aunque parece que ya se arregló”, menciona.
Las detonaciones que se hacen en el Cerro de Mercado es un factor que sí provoca algunos daños a las viviendas cercanas pero esto se debe a que son casas que no están bien construidas, conforme lo percibe el informante.
“Son viviendas que la gente, con las pocas posibilidades que tiene, como pudieron las hicieron, no siguiendo las normas que marcan los reglamentos. Algunas de ellas ya tienen 20 años, otras 15 y otras, diez años”, pormenoriza.
Los únicos asentamientos por la zona que sí contaron con el aval de la autoridad son Acereros –construido por el Instituto de la Vivienda del Estado de Durango (IVED)- y Las Águilas. “En cuanto a detonaciones en estos lugares no ha habido ningún problema”, expresa el funcionario municipal.
Menciona que es entendible que el suelo se cimbre con cada detonación que se hace en la mina. “Se supone que debió respetarse el espacio pero la gente no le dio mucha importancia que se fueran asentando allí pero sí es un problema”, establece.
Esta situación, dice, refleja los conflictos que generan las invasiones de las personas que, sin importarles las consecuencias posteriores y ante la necesidad de tener un patrimonio, optan por habitar lugares poco apropiados.
“Lo ideal es que tanto el Municipio como el Gobierno del Estado tuvieran las reservas territoriales necesarias para ofertarles lotes con servicios y evitar ese tipo de problemas. Se debería ver la posibilidad, a futuro, de reubicar”, diserta.
Cercanía
Colonias anexas al Cerro de Mercado.
-Luz y Esperanza.
-Ampliación Lázaro Cárdenas.
-Ampliación PRI.
-Sergio Méndez Arceo.
-Rosas del Tepeyac.
-San Martín de Porres.
FUENTE: Dirección Municipal de Desarrollo Urbano y Obras Públicas.