(Primera de dos partes)
En esta ocasión por motivo del año nuevo voy a transcribir, un cuento infantil basado en una experiencia de la vida real, cuento que participó en un concurso ganando el primer lugar y el derecho a hacer un libro sobre él. Este cuento infantil fue escrito por la Sra. Bertha Campos Rangel, a quien agradezco profundamente que me lo haya dedicado de manera cariñosa e inmerecida, y que es el siguiente.
La Mascota
Queridos niños:
Hace tiempo, en un pueblo de Coahuila, había una familia compuesta por el papá, la mamá y tres hijas. El papá era bueno pero algo gruñón y la mamá ya no podía tener hijos pero el instinto maternal vivía dentro de ella.
Una noche de invierno muy frío el campo estaba cubierto de nieve y de hielo, el invierno era recio y cortaba el cutis.
La señora quiso respirar aire fresco y salió a caminar alrededor de la casa.
Cuando venía de regreso, al pie de un árbol escuchó unos leves y débiles quejidos; al acercarse a ver de qué se trataba, vio con sorpresa que era una perrita que estaba tirada sobre la nieve, temblaba de hambre y frió y se veía muy mal. La señora inmediatamente la cogió entre sus brazos y con infinita ternura la estrechó contra su pecho para reanimarla y darle calor, pues la perrita era tan pequeña que cabía en la palma de su mano; tendría algunas horas de haber nacido, pues su carita aún estaba hinchada y no abría sus ojitos; entró a la casa y les habló a sus hijas y a su esposo.
La señora les había inculcado a sus hijas amor y respeto por la vida animal. Todas querían cuidar a la perrita que no dejaba de llorar. El papá, en tono de enojo, dijo: ?Ese animalito no va a dejar dormir toda la noche? . La señora la envolvió en una manta y acurrucándola entre sus brazos, como si fuese un bebé, la alimentó con un biberón, y le dijo a una de sus hijas:
?Tráeme ese cajón de madera y me prestas algunos de tus muñecos de peluche?. La niña preguntó: ?¿Mamá para qué quieres los muñecos??. La mamá contestó: ?Mira hija, yo creo que si ponemos los monos en el cajón con la perrita, ella va a sentir que no está sola, los monos le darán calor y probablemente crea que su mamá esta ahí y no llorará?.
El papá, que escuchaba atento, expresó:
?¡Pobre perrita! Está tan chiquita, no creo que sobreviva esta noche?.
Al siguiente día la señora revisó a la perrita y ¡oh sorpresa, estaba viva! Y así, con los cuidados y el cariño que le dieron creció y se convirtió en una hermosa perrita de raza pastor alemán de color negro y café; tenía sus orejas muy bien delineadas y en la frente una mancha negra en forma de estrella, sus ojos tenían una mirada tan tierna que parecían ojitos de humano y su cola era tan espesa y esponjada como la de un lobo.
Con sus juegos, sus gracias y sus dulces ladridos la perrita se fue ganando el cariño del papá.
Cuando la mamá y las hijas cargaban a la perrita para darle sus alimentos y bañarla, de cariño siempre le decían chiquita porque, efectivamente, estaba muy pequeñita y como ella entendía por ?chiquita?, decidieron que así se llamaría.
Desfiló el invierno, el verano, los días y los meses volaban como vuela el viento y ella creció enorme y era una celosa guardia de su casa; nadie podía pasar frente a la casa porque chiquita ladraba como fiera y la gente comentaba: ¡Mira qué hermosa perrita! ¡Pero es muy brava!
La señora era tan observadora que siempre sabía cuando ?chiquita? tenía frío, hambre, calor, sed, miedo, sueño y cuando quería su ración de ternura.
Todas las noches la señora iba al patio con la perrita y le cantaba canciones de cuna como: Los Pollitos, Los Tres Cochinitos y La Muñeca Azul; en cuanto la señora empezaba a cantar la mascota corría a su casita, se acostaba y suspiraba, y suspiraba porque de alguna manera ella percibía que esta familia la amaba.
El esposo de la señora, que siempre estaba muy ocupado en su trabajo, tenía muy olvidada su esposa y ella se sentía muy sola. La falta de cariño y los sentimientos que a ella le faltaban, los derramaba con sus semejantes y con todos los animalitos, porque los consideraba muy indefensos ante la brutalidad que algunas personas ejercen contra ellas, cuando los maltratan y los golpean. Se olvidan que ellos sienten y sufren al igual que nosotros los humanos.
En cierta ocasión, la señora llamó a sus tres hijas y les dijo: ?Hijas, cuando ustedes quieran tener una mascota, deben tener en cuenta que es una responsabilidad muy grande, porque desde este momento pasa a formar parte de la familia y merece respeto y el derecho a recibir una mejor calidad de vida. Los animalitos no nada más necesitan comida tienen otras necesidades que hay que satisfacerles, como el estar al pendiente de llevarlos al veterinario para que se le aplique sus vacunas conforme les vaya tocando, para evitar que sufran enfermedades tan mortales como lo es la rabia. ?¡Miren niñas!, esto de las vacunas es una obligación moral, civil y social que todas las personas debemos de tomar en cuanta y cumplir con responsabilidad?.
La perrita cumplió tres años y le buscaron un novio; querían que su mascotita tuviera perritos. La llevaron a la casa del novio por una semana. La ?chiquita? regresó a su casa, pero venía tan asustada que la señora le preguntó: ?¿muñequita, por qué vienes tan asustada, qué te hicieron??. Mas la vida y la salud no son para siempre y al poco tiempo la perrita enfermó. Cuando el veterinario la revisó dijo que estaba malita de la garganta. La internaron por toda una noche, toda la familia estuvo con ella en la clínica, estaban muy tristes y no querían dejarla sola. Al regresarla a la casa, la señora con inmenso cariño y paciencia, pasó toda la noche con ella en el patio dándole de comer con una jeringa su avena, suero y sus medicamentos. La señora estaba muy deprimida al ver que pasaban los días y la perrita no mejoraba.
Trajeron otro médico y éste dijo: ?Señora, su perrita tiene hepatitis y la enfermedad está muy avanzada, ya no podemos hacer nada, le quedan unos cuantos días de vida?. La perrita, aunque no se quejaba sufría mucho.
El esposo le preguntó: ?¿Qué nos aconseja?? y el médico dijo: ?Yo creo que deberíamos de dormirla para que ya no sufra?. Ante esta noticia, toda la familia quedó anonadada y muy triste y más la mamá, que era la que más sufría ante esta desgracia, pues era un golpe cruel e irreparable... Continuará
¿Dudas?
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ADÓPTANOS
Somos las Domimascotas ?Nena y Chavita?.
Nena: Hembra, criolla, color café chocolate, aprox. 1.5 años, soy de tamaño mediano ya no creceré, una vacuna polivalente aplicada, esterilizada, dócil, inquieta, juguetona, traviesa, busco niños con quien divertirme, buena compañera.
Chavita: Macho, criollo ligera cruza de dálmata, 40 días aprox., una vacuna polivalente aplicada, 24 soy llorón porque perdí a mi mamá y extraño su calor y compañía. Adóptanos, ayúdanos a encontrar calor de hogar.
No lo pienses más, adopta un amigo leal e incondicional, sólo envíanos un correo a: lacasadedomi@hotmail.com, o llama 752-06-56, 044871-1409150, sólo pedimos el compromiso moral de que seremos bien cuidados y que viviremos dentro de los límites de tu hogar. Visítanos en:
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