Primer cuarto. Para los que jugamos fantasy football es desesperante cuando un equipo utiliza a sus corredores en “comité”, es decir, que no hay un solo corredor que haga el 80 ó 90 por ciento de los intentos de carrera. Sin embargo, para los Jaguares de Jacksonville es la fórmula del éxito, ya que Fred Taylor y Maurice Jones-Drew se han convertido en la pareja de corredores más explosiva de la NFL.
El juego del domingo contra Pittsburgh no pudo ser mejor escaparate para mostrar la fuerza con la que este equipo está avanzando en la liga (Taylor y Jones-Drew se combinaron para correrle 216 yardas a la mejor defensiva de la liga). Tal y como se esperaba, fue el mejor juego de la semana, lleno de fuertes emociones (incluyendo lo que para mí fue la mejor jugada de engaño de la temporada en la conversión de dos puntos que hicieron los Steelers). Al final la victoria de 29-22 de los Jags fue uno de los mejores juegos de este año, de pasada haciendo más interesante la pelea en la División Norte de la AFC (Cleveland ganó, empatando a Pittsburgh en primer lugar).
Segundo cuarto. Las semanas 15, 16 y 17 son importantes para muchos equipos que se juegan su clasificación. Para los dueños de los equipos de fantasy es mucho más importante porque son las semanas de las finales. Y si se trata de fallar a la hora buena... pues ni qué decir de las actuaciones de Tom Brady, Derek Anderson y Tony Romo. Los tres tuvieron juegos para olvidar esta semana, de pasada costándole el pase a la final a más de un dueño de fantasy.
Tercer cuarto. La derrota de los Vaqueros se presenta en un momento coyuntural para el equipo que aspira llegar al Super Tazón. El juego contra las Águilas puso en evidencia las carencias del equipo a la ofensiva. Hasta que los Cowboys sean capaces de superar su ataque unidimensional y tener mayor variedad, combinando corridas con pases serán presa fácil de equipos con buenas defensivas secundarias. Si bien esto mismo se podría decir de New England (Dallas es la ofensiva 11 por carrera y NE es la 12), la diferencia estriba en que la línea ofensiva de los Patriotas es ampliamente superior, permitiendo hacer ajustes cuando es necesario. Laurence Maroney corrió para 104 yardas contra los Jets, permitiendo que los Patriotas se pudieran recuperar del mal día que tuvo Brady (140 yardas y una intercepción).
Cuarto cuarto. Brian Westbrook es el culpable de múltiples infartos a todo lo largo y ancho del universo fantasy. Su decisión de dejarse caer en la yarda uno de Dallas en vez de anotar provocó la ira y el gozo (en mi caso fueron las dos cosas) de millones de aficionados. Brian, ¡cuidado con los regalos navideños que hagan tic-tac!.
Tiempo extra. Por estar en finales de fantasy, haré un comentario más amplio en http://pausadelosdosminutos.blogspot.com/ donde también pueden ver la versión completa de esta columna.