La preocupación por el dinero, las largas jornadas laborales y las presiones familiares, desencaden grandes niveles de estrés en la población de Londres.
EFE
Londres.- La mitad de los británicos aseguran sentirse más estresados ahora que hace un lustro, y muchos de ellos han pensado incluso en el suicidio.
La preocupación por el dinero, las largas jornadas laborales y las presiones familiares son los desencadenantes del incremento en los niveles de estrés en la población de este país.
Según el estudio "Stressed Out", publicado por la organización Samaritans, más del 10 por ciento de los ciudadanos del Reino Unido han pensado en el suicidio como opción para poner fin al estrés, el doble del porcentaje registrado en 2003.
El informe, elaborado a partir de una encuesta a unas dos mil personas mayores de 16 años, concluye que la principal causa del estrés es el dinero, seguida del trabajo, los problemas familiares, la salud y la vida social.
Una quinta parte de los británicos, agrega el estudio, padece a diario de estrés, y una de cada cinco personas siente que ya no tiene el control de su vida mientras que un 61 por ciento sufre de depresión a causa de ese problema.
El responsable del estudio, Joe Ferns, indica que los resultados de la encuesta son "preocupantes, pero no sólo porque cada vez estamos más estresados, sino porque parece que cada vez combatimos peor el estrés".
En este sentido, el estudio recoge cómo el 32 por ciento de los entrevistados recurre a la bebida para olvidar, un porcentaje que en 2003 era del 23 por ciento en Inglaterra, Gales y Escocia, mientras en Irlanda del Norte se eleva al 45 por ciento.
Para afrontar el estrés, que también afecta a las relaciones sexuales en el 18 por ciento de los británicos y provoca discusiones en el 27 por ciento de las parejas, la mayoría de los encuestados (38 por ciento) optan por distraerse viendo la televisión o escuchando la radio, aunque también existe un 17 por ciento que asegura que recurre al tabaco y otro 2 por ciento a las drogas.
Por profesiones, el sector de la banca y las finanzas es el que agrupa a más ciudadanos afectados por estrés (65 por ciento), aunque también está extendido entre la población estudiantil universitaria (59 por ciento) y los desempleados (23 por ciento).