Personal de Protección Civil y Bomberos de Gómez Palacio, así como los buzos Castañeda, de Ciudad Lerdo, en los trabajos de rescate del cuerpo de un niño que cayó a un canal de riego.
Hasta el cierre de esta edición el pequeño no había sido encontrado por los cuerpos de rescate
EL SIGLO DE TORREÓN
Gómez Palacio, Dgo.- Un niño de 10 años, perdió la vida al caer a un brazo de riego del canal de Sacramento en las inmediaciones de la colonia Campillo Sáenz, a donde acudió junto con otros cinco compañeros de escuela a bañarse y quienes pidieron ayuda tras observar cómo su amigo desaparecía en la corriente del canal.
El menor se llamaba José Fidencio López Flores, quien tenía su domicilio en la calle Zaragoza, número 261, de la colonia Rebollo Acosta. El niño cursaba sus estudios primarios en la escuela Santiago Lavín. Los hechos ocurrieron poco antes de las 12 del mediodía, en el brazo derecho del canal de Sacramento, el cual conduce agua de riego al ejido Coyote -perteneciente al municipio de Matamoros, Coahuila-, a la altura de la calle Lerdo de Tejada y Tamazula, informó Alonso Gómez Vizcarra, titular del Sistema de Protección Civil Municipal.
Precisó que López Flores, acudió a dicho lugar a bañarse, junto con otros cinco compañeros, quienes al percatarse de lo sucedido corrieron a solicitar auxilio a los vecinos del lugar, quienes de inmediato llamaron al número de Emergencia 066.
Los primeros en llegar al lugar fueron los agentes preventivos a bordo de la unidad 239, quienes tras contactar a uno de los menores, se enteraron que al salir de la escuela decidieron ir a bañarse al canal, cuando repentinamente y tras dejar sus mochilas a un lado, López Flores cayó al agua y no volvió a salir. Mientras que los cuerpos de auxilio iniciaron la búsqueda del cuerpo del infante.
Gómez Vizcarra informó que de inmediato se avocaron al lugar mencionado personal de la Policía preventiva, bomberos, Protección Civil, así como elementos del Grupo Centauro y una hora más tarde, se integraron a los trabajos de rescate los buzos Castañeda, de Ciudad Lerdo.
Los observó por la mañana
Antonio Flores Reyes, encargado de las compuertas que se localiza a escasos 500 metros de distancia de donde ocurrieron lo hechos, manifestó que “ya los había visto (a los niños) que se andaban bañando y uno les prohíbe, pero ya sabrá que le dicen a uno”. Precisó que los observó como a las nueve de la mañana y “hasta les dije, es muy temprano para que se anden bañando”, comentó Flores Reyes.