En los días después de que un agente de la Policía Ministerial fue ejecutado en Torreón y su compañero resultó gravemente herido por una banda de sicarios presuntamente conectados con el narcotráfico, autoridades locales, estatales y federales activaron de nuevo las alarmas y reanudaron los operativos de “blindaje” con los que, aseguran, pretenden sellar a la región contra el crimen organizado.
Pero al momento de hablar de pesos y centavos, no todos resultaron tan activos. Cuando el tesorero de Torreón, Enrique Sada, anunció la entrega de 20 millones de pesos al Fideicomiso de Seguridad Pública, el Gobierno de Coahuila prefirió salir con pretextos para explicar por qué no han entregado los 20 millones que había prometido el gobernador Humberto Moreira.
El secretario de Seguridad Pública, Fausto Destenave, explicó que no hay retraso, pues el año pasado entregaron los recursos en mayo y pensaban hacer lo mismo este año. Quizá el funcionario no se ha percatado de la situación de emergencia, pues desde mayo del año pasado, diez personas han sido ejecutadas en la Comarca Lagunera, dos de ellas en Coahuila y el tema del crimen organizado pasó a dominar las primeras planas.
La promesa del gobernador Moreira de igualar con dinero estatal los 20 millones de aportaciones municipales al Fideicomiso ha sido una de las cosas de las que más presume su Administración. Para explicar su ausencia en reuniones clave para diseñar estrategias de seguridad pública, Moreira ha insistido en que él cumple apoyando “peso por peso” al Fideicomiso.
Ese argumento se ve desgastado cuando el funcionario responsable de la Seguridad Pública en el estado prefiere dar largas a la promesa de entregar los 20 millones prometidos.
Por si eso no fuera poco, el Estado y el Municipio no se ponen de acuerdo sobre el destino de los 40 millones de pesos. El alcalde José Ángel Pérez, tiene la intención de usar la aportación municipal para la instalación de cámaras de video en puntos estratégicos de la ciudad. En tanto, Destenave ha anunciado la intención de usar el dinero para capacitar y equipar mejor a la Policía Preventiva de Torreón.
Con diálogo y buena administración, estamos seguros que se podrá cumplir la mayoría de las metas, tanto las del Estado como las del Municipio. El gobernador Moreira cumplió su promesa el año pasado. Este año, con un cambio radical en la situación de seguridad en la Región Lagunera, lo importante es que el dinero llegue y cumpla pronto su promesa.