Patriotas contra Potros y Santos frente a Osos, son los protagonistas de las finales de conferencia.
AP
NUEVA YORK, NY.- Siempre alguien de los Patriotas de Nueva Inglaterra hace una jugada crucial para ganar partidos que no han debido ganar.
Por ejemplo, Troy Brown, el receptor abierto, profundo defensivo y especialista en devolución de patadas, de 35 años, o Kevin Faulk, el multitalentoso jugador de los Patriotas. Hasta el propio Stephen Gostkowski, el novato contratado para reemplazar a Adam Vinatieri, el mejor pateador de la NFL (Liga Nacional de Futbol Americano, por sus siglas en inglés).
Los tres se distinguieron en la victoria del domingo ante los Chargers de San Diego, a quienes doblegaron 24-21. El triunfo coloca a los Patriotas a un juego del título de la Conferencia Americana cuando enfrenten a los Potros de Indianápolis la semana próxima.
Los Patriotas, el equipo que dirige Bill Belichick, tienen foja de 13-2 en esta temporada.
Semama tras semana, los Patriotas nunca son el mismo equipo. Son un equipo con corredores mucho mejores que sus receptores. El domingo dejaron de correr y aún así ganaron.
A pesar de sus éxitos, los Patriotas por lo general tienen menos jugadores que van al Pro Bowl que otros equipos, tales como San Diego, que esta temporada tiene nueve. Nueva Inglaterra tiene uno: el liniero defensivo Richard Seymour, quien debido a lesiones no jugó tan bien como acostumbra.
A Belichick le gusta tener jugadores que hacen un buen papel y éstos a menudo ganan partidos. Por ejemplo Brown, quien ha estado con el equipo 14 temporadas como receptor abierto, receptor de patadas y de vez en cuando profundo defensivo.
El domingo Brown hizo la jugada del partido. Hizo que Marlon McCree, de San Diego, soltara el balón luego que el propio McCree interceptara un pase de Tom Brady con apenas poco más de seis minutos restantes en el encuentro y con los Chargers con ventaja de 21-13 en el marcador.
Al recuperar el balón, los Patriotas anotaron y empataron el partido con una conversión de dos puntos de Faulk _ quien no es una estrella pero sí un buen contribuyente en sus ocho temporadas con el equipo.
Brady, que fue interceptado tres veces, al final se recuperó y puso a sus equipo a buena distancia para intentar un gol de campo. El pateador Gostkowski la aprovechó y anotó los tres puntos que le dieron la victoria final a su equipo.
Este es el tipo de equipo que le espera a los Potros de Indianápolis para disputar el título de la AFC.
CHICAGO ES FAVORITO
Los favoritos Osos de Chicago lograron, a duras penas, sobrevivir el domingo su difícil encuentro contra los Halcones Marinos de Seattle.
El partido por el campeonato de la Conferencia Nacional la próxima semana, contra Nueva Orleáns, será todavía más duro. Y duro significa que los Osos no irán al Súper Bowl.
El domingo los Osos contaron con la parte buena de Rex Grossman en el partido contra Seattle. Sí, hubo un par de errores, ninguno de ellos fue en parte culpa de Grossman, pero su pase de 30 yardas a Rashied Davis colocó la bola a la distancia necesaria para el gol de campo de Robbie Gould en tiempo extra que significó el triunfo de Chicago por marcador de 27-24.
La defensa logró suficientes jugadas, particularmente en tercer down, para contener a Seattle durante el emocionante último cuarto.
Pero sin Tommie Harris ni Mike Brown, esta no es la misma defensiva de Chicago que dominó a otros equipos al comienzo de la temporada. Esta defensiva, que jugó en su cancha en un día de viento helado, clima de Osos, estuvieron adelante en el marcador tres veces y tres veces lo perdieron contra un equipo que mucha parte de la temporada se durmió en los laureles de su campeonato de la Conferencia Nacional de 2005.
En los Santos, los Osos enfrentarán a una defensa sólida que puede hacer muchas cosas que los Halcones Marinos no pudieron. Asimismo, se estarán enfrentando al equipo que ha venido jugando de la manera más consistente en la Conferencia Nacional.
Si le damos a Deuce McAllister las 100 o más yardas que Shaun Alexander le corrio a los Osos, y agregamos a un Reggie Bush, donde ambos pueden desempeñarse tanto como receptores abiertos y corredores, y le dan a Drew Brees el tiempo que tuvo Matt Hasselbeck, los van a desbaratar en particular si el clima es bueno.
De hecho, el clima puede ser el mejor aliado de los Osos en el primer partido de título de conferencia que disputarán los Santos en sus 40 años de historia.
Nueva Orleáns es un equipo que juega en un estadio techado y a éstos equipos rara vez les va bien en la postemporada, excepto cuando juegan en estadio cubierto.
El único caso que fue la excepción fue el de los Carneros de San Luis en la temporada 1999-2000, cuando se convirtieron en el único equipo que juega en estadio cubierto en ganar un título de la Conferencia Nacional.
Si el viento sopla y la temperatura es helada, Brees se puede ver en problemas. Si el campo está resbaloso, Bush puede verse en problemas. Sin embargo, corredores de bola como McAllister tendrán menos problemas.
Pero para Grossman tampoco hay garantías, quien ha tenido una temporada inestable, que logre jugar otro juego decente la semana entrante.
De tal manera que hay que darle la ventaja a los Osos en su propia cancha y a los Santos, la ventaja de su juego coherente y su talento.