Tras los severos daños que generaron a miles de familias las lluvias en septiembre pasado, Durango espera que se otorgue la declaratoria de emergencia por parte de la Segob.
El Siglo de Durango
A pesar de que en otros estados del país ya se ha autorizado la declaratoria de emergencia, Durango aún sigue a la espera de lo que determine la Secretaría de Gobernación (Segob); no obstante, Oliverio Reza Cuéllar prevé que será en esta semana cuando se tenga una respuesta.
Comunica que el viernes pasado se entrevistó con Laura Gurza Jaidar, coordinadora general de Protección Civil de la Segob. “Lo que ella me comenta es que estaban pendientes por analizar los dictámenes de la Comisión Nacional del Agua para poder emitir una declaratoria”, relata.
De modo que la funcionaria federal planteó que será en estos próximos días cuando se le dé una resolución a la petición de la administración estatal, luego de las fuertes lluvias que se presentaron el 17 de septiembre del año en curso.
“Se tendrá la ayuda que da la Segob que es principalmente, despensas, medicamentos, cobijas, colchonetas, láminas”, manifiesta el Secretario General de Gobierno.
Y aunque ya han pasado varias semanas de la contingencia ambiental que en el municipio capitalino dejó a miles de familias damnificadas, Reza Cuéllar considera que la ayuda no llegaría a destiempo.
“Son tantas las necesidades que todo lo que nos llegue nunca estará a destiempo, es que en todos estos problemas, derivados por cuestiones metereológicas pues nada es mucho, aunque se tenga apoyo es insuficiente para poder satisfacer todas las necesidades de la población”, expone el ex Director del Centro de Readaptación Social No. 1 (Cereso).
Pero es claro al decir que en caso de que la Segob otorgue la declaratoria de emergencia y, con esto, se activen los recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), los apoyos que se les autoricen vienen etiquetados.
“Nos dicen para qué municipio, colonia, en qué proporción y nosotros tenemos la obligación de informar, de decirle qué hicimos con los recursos, que son auditables así que no se pueden usar para otros fines”, dice y enseguida agrega que tampoco pueden guardarlos para otra situación de emergencia.
Cita que los pronósticos fallaron en cuanto a las precipitaciones pluviales pues no hubo tanta lluvia como el año pasado, lo cual repercutió en las producciones agrícolas.
“No hubo desastres (a causa de las lluvias), fueron mínimos, sólo recuerdo el problema que hubo en Ceballos, municipio de Mapimí, y el otro en San Jacinto, en Lerdo”, remata.
Tarde de caos
La tarde-noche del 17 de septiembre del año en curso, un chubasco generó grandes problemas en la ciudad.
-Personal de Protección Civil y Aguas del Municipio de Durango realizó recorridos en las zonas más afectadas para efectuar trabajos de desazolve en la red de alcantarillado.
-En comercios y viviendas del Centro Histórico se pudo apreciar a personas barriendo y poniendo obstáculos para impedir que el agua se metiera y dañara mercancía y pertenencias.
-Algunos automovilistas quedaron varados y tuvieron que abandonar sus vehículos en las vialidades.
-Por su parte, el DIF puso a disposición de la ciudadanía el Albergue Municipal para aquellas personas que quisieran pasar la noche en un lugar seco y protegidos de las inclemencias del clima.
FUENTE: Investigación de El Siglo de Durango.